About this Recording
8.555043 - BOCCHERINI: String Quartets Op. 32, Nos. 3-6
English  French  Spanish 

Luigi Boccherini (1743-1805)

Cuartetos de cuerda, Op. 32, núms. 3-6

El violonchelista y compositor italiano Luigi Boccherini, hijo de un contrabajista, nació en Lucca en 1743. Su familia gozaba de distinción no sólo en la música sino que también se vanagloriaba de contar entre sus miembros con poetas y bailarines. Su hermano mayor Giovanni Gastone, nacido en 1742, era bailarín y poeta, autor del texto de Il ritorno di Tobia de Haydn y de los libretos de algunas obras escénicas anteriores del compositor de la corte de Viena, Antonio Salieri. Más tarde pasaría a ser poeta oficial del Coliseo de los Caños del Peral en Madrid, un teatro que acogió conciertos en los que Boccherini había contribuido con música. Su hermana Maria Ester era bailarina y se casó con Onorato Viganò, un distinguido bailarín y coreógrafo. El hijo de ambos, Salvatore Viganò, que estudió composición con Boccherini, ocupa una posición de una importancia considerable en la historia del ballet.

A la edad de trece años, Boccherini estaba ya ofreciendo conciertos como violonchelista. En 1757 fue con su padre y su hermano y hermana mayores a Venecia y a Trieste, y el año siguiente apareció con su padre en Viena, donde ambos fueron invitados a formar parte de la orquesta del Théâtre-Allemand, regresando a Viena para otras dos temporadas en 1760-1761 y 1763-1764. En los períodos intermedios apareció en Lucca y Florencia. En 1764 Boccherini logró un nombramiento como violonchelista en la Cappella Palatina de Lucca y fue contratado para tocar en Padua y Cremona, entre otros lugares. En 1766, junto con su conciudadano, el violinista Manfredi, concertino de la Cappella Palatina, el profesor de este último, Nardini, y el compositor y violista Cambini, emprendió el estudio concienzudo de los cuartetos de Haydn y de los cuartetos juveniles del propio Boccherini, y tras la muerte de su padre en agosto de aquel año, fue con Manfredi a Génova, donde parece haber compuesto al menos uno de sus dos oratorios para los oratorianos. En el otoño de 1767 partió de Génova con Manfredi, con la intención de viajar a Londres, permaneciendo primero en Niza y más tarde durante seis meses en París, donde ambos cosecharon un éxito considerable. Aquí se publicó la primera colección de seis cuartetos de cuerda de Boccherini, así como colecciones de tríos para cuerda. En Francia, Boccherini y Manfredi obtuvieron grandes éxitos y Boccherini prosiguió también su labor como compositor, además de sus conciertos como virtuoso. En 1768 la pareja viajó a España, presentándose inicialmente en la corte con una compañía de ópera italiana. Tras establecerse en Madrid, Boccherini fue nombrado compositor y virtuoso di camera del Infante Don Luis, el hermano menor del Rey Carlos III, tras una recepción más fría por parte del Rey y del Príncipe de Asturias, su heredero. Parte del período siguiente lo pasó en Madrid y parte en el Palacio de Arenas de San Pedro, en la provincia de Ávila, adonde el infante se retiró tras contraer matrimonio morganático. El Príncipe tenía contratados a miembros de la familia Font como un cuarteto de cuerda y fue para ellos para quienes Boccherini escribió cuartetos y con quienes tocó sus propios quintetos de cuerda. Renovó su asociación con Francisco Font en años posteriores. Tras la muerte de Don Luis en 1785, Boccherini, que había pasado quince años a su servicio, recibió una pensión del rey y la promesa de un puesto en la Real Capilla que nunca se materializó. Encontró trabajo, sin embargo, con la familia Benavente-Osuna en Madrid, dirigiendo la orquesta de la Condesa-Duquesa y escribiendo música para su salón. Aquí era uno más de un distinguido grupo internacional en el que también estaba su amigo Goya, el pintor. Al mismo tiempo fue nombrado compositor de corte de Friedrich Wilhelm, sobrino de Federico el Grande, que sucedió a su tío como Rey de Prusia en 1787. Fue en esta última condición como suministró al rey violonchelista nuevas composiciones con el mismo tipo de acuerdo exclusivo que el que había disfrutado anteriormente con Don Luis. No hay, sin embargo, pruebas de que Boccherini pasara una época de su vida en Prusia. Tras la muerte del Rey Carlos III en 1788, el nuevo rey, Carlos IV, creó un conjunto de cámara y en 1795 una orquesta de cámara, en ninguno de los cuales participó Boccherini. Con la inesperada muerte de Friedrich Wilhelm II en 1797, el empleo de Boccherini concluyó cuando fue denegada su petición de una continuación de su puesto y una pensión, mientras que la familia Benavente-Osuna se trasladó a París en 1799. Boccherini recibió el apoyo de Lucien Bonaparte, el embajador francés, y siguió atareado hasta el final de su vida, aunque los visitantes afirmaban que vivía en lo que parecía un estado de pobreza, ahora sin ningún patronazgo significativo después del regreso de Lucien Bonaparte a París y entristecido por la muerte de su segunda esposa y sus restantes hijas. Murió en Madrid el 28 de mayo de 1805.

El estilo de Boccherini es completamente característico del período en el que vivió, es decir, el período de Haydn más que el de Mozart o Beethoven. Disfrutó de una gran reputación por su facilidad como compositor, dejando en torno a 460 composiciones. Los seis cuartetos escritos en 1780 y listados por Boccherini como Opus 32 y opera grande fueron publicados en Viena por Artaria hacia 1782 como Opus 33, y publicados, al igual que la mayoría de las obras de Boccherini, en París, donde aparecieron en 1785. El Cuarteto de cuerda en Re mayor, Op. 32 núm. 3 se abre con un movimiento digno de Haydn, con un animado primer tema, debidamente desarrollado, junto al segundo tema contrastante. El Adagio ofrece una conmovedora melodía principal de una intensidad lentamente creciente, con una segunda sección contrastada, enmarcada por el material temático principal. El curso del animado final Allegro vivo se ve interrumpido por un Adagio a piacere, una breve cadencia para el primer violín antes de la repetición del tema principal.

El Cuarteto de cuerda en Do mayor, Op. 32 núm. 4 comienza con un enérgico unísono y su indicación Allegro bizarro queda justificada con lo que sigue, especialmente en silencios que permiten que el primer violín ascienda a las alturas, lo que se refleja más tarde en el breve descenso del violonchelo a las profundidades, un recordatorio más de que el propio compositor era un distinguido violonchelista. El movimiento lento en La menor posee su propia y delicada intensidad y contiene momentos de drama. El cuarteto concluye con un centelleante Allegro con brio, que introduce un inmediato cambio de atmósfera.

El quinto de la colección, el Cuarteto de cuerda en Sol menor, Op. 32 núm. 5, se abre con un tema principal que refleja cuidadosamente la elección de tonalidad. El movimiento lento, un Andantino en Mi bemol mayor, un contraste con respecto al primer movimiento, va seguido del Minuetto con moto en Do menor, con su Trio en Do mayor marcado de un modo característico dolcissimo e smorfioso. El operístico Allegro giusto final incluye una cadencia para el primer violín, marcada Capriccio ad libitum.

El Cuarteto de cuerda en La mayor, Op. 32 núm. 6 se abre con un Allegro en 6/8, cuyo primer tema se basa en una figura melódica descendente. El Andantino lentarello en La menor, con un adjetivo ya utilizado en el primer cuarteto de la colección, se basa en una figura descendente convencionalmente melancólica e incluye una breve cadencia para violín. El Minuetto en modo mayor sugiere una danza rústica, con su Trio contrastante en La menor, y va seguido de un último movimiento de gran brillantez.

Keith Anderson

Traducción: Luis Gago


Close the window