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8.572625 - BALADA, L.: Caprichos Nos. 1 and 5 / A Little Night Music in Harlem / Reflejos (Pietu, Mata, Franco, Iberian Chamber Orchestra, Temes)
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Leonardo Balada (nacido en 1933)
Caprichos Nos. 1 y 5 • Una Pequeña Música Nocturna en Harlem • Reflejos

 

Caprichos es una colección de composiciones a la manera de “suite”. Constan de movimientos cortos con solista y conjunto de cámara. En general en los Caprichos se combinan ideas tradicionales con procedimientos modernistas o de vanguardia, los cuales formaban parte de mi paleta compositiva en los años 60 y principios de los 70, cuando compuse obras expresionistas como Guernica y Steel Symphony. A partir de entonces hice una simbiosis de la vanguardia con lo étnico-tradicional, lo cual constituye mi sello comenzando con Sinfonía en Negro—Homenaje a Martin Luther King (1968)—en donde se hace uso de ideas afroamericanas—y en Homenaje a Casals y Sarasate (1975)—en donde se hace uso de ideas folclóricas españolas. Sin embargo esto no fue muy bien visto por la “inteligencia” de las torres de marfil académicas del momento. Afortunadamente hoy en día las ideas étnicas están presentes en mucha música seria. De la misma forma que Manuel de Falla y Copland mezclaron lo folclórico con las técnicas de su día, yo utilizo las técnicas de mi presente con material folclórico de Méjico, España, Irlanda etc. Sin embargo a veces prescindo de esas ideas étnicas y vuelvo al mundo abstracto de mi periodo anterior. Es como llevar un sombrero mejicano en Cuernavaca o ir sin sombrero en Nueva York. Si mis idiosincrasias son distinguibles se me reconocerá en ambos casos. Yo confío en que las idiosincrasias y características de mi forma de componer se reconozcan como mi estilo personal tanto si hago uso o no de ideas folclóricas. Mi fin es servirme de varias técnicas al servicio de un estilo. Mis obras escénicas son un ejemplo de lo que trato de explicar: la cantata María Sabina (1969) es un ejemplo de la vanguardia abstracta; las óperas Zapata (1984) y Cristóbal Colón (1986), repletas de ideas folclóricas—mejicanas la primera y españolas las segunda—son ejemplo de lo étnico; Faustbal (2007) de nuevo abstracta sin sugerencias étnicas. Sin embargo la elaboración interna es la misma en las cuatro obras. La cantata sin sombrero, las primeras óperas con sombrero mejicano y cordobés y la última ópera sin sombrero. En esta grabación, Caprichos no. 1 & 5 llevan sombrero pero no lo llevan Reflejos ni Una pequeña música nocturna en Harlem.

Leonardo Balada

Caprichos n. 1 para Guitarra y Orquesta de Cuerdas: Homenaje a Federico García Lorca (2003)

Caprichos es una colección de composiciones de Balada en forma de suites. Generalmente constan de breves movimientos que incluyen un solista y una orquesta de cámara o ensamble instrumental.

En Caprichos no. 1 se utilizan melodías de las canciones folclóricas de García Lorca; Caprichos no. 2, está formado de danzas latinoamericanas; en Caprichos no. 3, se hace uso de diversas melodías europeas que los voluntarios de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española cantaban durante la contienda; en Caprichos no. 4, las ideas proceden del jazz, presentadas de manera libre y modernista. En general las ideas de los Caprichos son tratadas de forma extrovertida, mezclando lo tradicional con lo contemporáneo, incluso con armonías y procedimientos vanguardistas.

Caprichos no. 1 fue compuesta por encargo de la Austin Classical Guitar Society de Texas, EE.UU, para guitarra y cuarteto de cuerda. El estreno de la versión con orquesta de cuerda tuvo lugar en León, España, poco antes de su grabación para Naxos. Su duración es aproximadamente de 24 minutos y consta de siete movimientos breves basados libremente en las canciones populares andaluzas que García Lorca armonizó para voz y piano. Generalmente Balada hace uso de los dos o tres compases primeros de la versión de García Lorca, pero a partir de allí su composición se desarrolla utilizando varias técnicas contemporáneas (aleatoria, tone-clústeres, atonalidad mezclada con tonalidad, texturas etc.).

En I (Los Cuatro Muleros) la melodía es presentada con ritmos de danza de manera virtuosa, mientras en II (La Tarara) de manera austera. En III (Los Peregrinitos) la delicada melodía es interpretada por la guitarra en tesitura grave mientras el cuarteto va por lo agudo con armónicos. En IV (Sevillana) esta graciosa danza de Sevilla es presentada de forma virtuosa por el conjunto el cual se convierte en una gran guitarra surreal. En V (Lejano) todo es simple, la melodía es interpretada por la guitarra de forma repetitiva desde lo agudísimo a lo grave, imitada por las cuerdas en forma de estratos. VI (Nana) también es simple pero aquí las cuerdas se limitan a un acompañamiento armónico. VII (Zapateado) es una brillante danza tradicional.

El estreno de Caprichos No. 1 tuvo lugar en Austin, Texas, el 16 de julio de 2006 interpretado por el guitarrista Eliot Fisk y el Miró String Quartet, a quienes la obra está dedicada.

Caprichos n. 5 para Violonchelo y Orquesta de Cuerdas: Homenaje a Isaac Albéniz (2008)

En Caprichos no. 5 se usa la acepción Transparencias, que como una imagen vista a través de un cristal deja entrever de manera distorsionada parte de lo que existe al otro lado. En Transparencias de la Primera Balada de Chopin (1977) y en Tres Transparencias de un Preludio de Bach (1976), Balada inicia este concepto en su catálogo. Caprichos no. 5 consta de cuatro movimientos basados en obras pianísticas de Albéniz: I—Transparencias de “Triana” utiliza las primeras notas del comienzo de la obra de Albéniz y el violonchelo explota este material libremente y con virtuosismo. La orquesta corresponde con texturas rítmicas. Existen en la obra dos breves momentos contrastantes de sonoridad densa y emotiva derivada de acordes igualmente emotivos de la obra pianística. La obra concluye con los dos mismos acordes con los que concluye la versión de Albéniz. II —Transparencias de “Corpus en Sevilla” es como una saeta que paso a paso se acerca desde lo lejos hasta su culminación contundente al final. La orquesta lleva la parte rítmica y austera, idea que proviene del comienzo de la obra de Albéniz. El solista es lírico y presenta libremente el canto melódico que proviene de la obra pianística. Si bien al principio es distorsionado y poco evidente poco a poco aparece en toda su autenticidad. Existe un enorme contraste entre solista y orquesta pero se complementan mutuamente. III—Transparencias de “Evocación”, aquí de nuevo el solista lleva la parte lírica cantable, no intensa pero contemplativa, dentro de una estructura en la que la orquesta es simple y estática, formada de acordes tradicionales agudísimos realizados por las cuerdas con armónicos. Esta estabilidad casi monótona que sirve de fondo al solista, se ve salpicada de pinceladas sonoras realizadas con breves acordes contrastantes y casi foráneos. IV—Transparencias de “Sevilla” y “El Albaicín”, aquí las dos obras de Albéniz son utilizadas simultáneamente, sugiriendo el ritmo bailable de las sevillanas y a su vez el ritmo corto y punzante de El Albaicín. Solista y orquesta se alternan en un constante reto mutuo y virtuoso.

La obra fue compuesta por encargo del Festival de Música Española de León y su estreno tuvo lugar en León en Junio 2009 por Aldo Mata y la Orquesta de Cámara Ibérica a quienes la obra está dedicada. El estreno fue dirigido por José Luis Temes.

Una Pequeña Música Nocturna en Harlem, para Orquesta de Cuerdas (2006)

Una Pequeña Música Nocturna en Harlem, para orquesta de cuerdas y de 12 minutos de duración, toma su título de la Serenata de Mozart conocida como Una Pequeña Música Nocturna. En esta obra Balada utiliza motivos musicales de la composición de Mozart de manera sutil, es decir, no obvia o repentina como en un collage sino a la manera de una transformación surrealista. Al final de la obra aparecen los últimos compases de la obra de Mozart de manera auténtica.

En la composición se escucha casi constantemente un ritmo tranquilo de jazz, el cual junto a los temas de Mozart y las técnicas de Balada constituye el tercer elemento de la obra, todo integrado como algo uniforme. Procedimientos aleatorios, estratos formando texturas, poli tonalidad alternando con tonalidad y otras técnicas contemporáneas forman el tejido de la composición.

Balada ya utiliza este procedimiento surrealista en obras como Tres Transparencias de un Preludio de Bach (1976), Transparencias de la Primera Balada de Chopin (1977), Passacaglia (2000) y Prague Sinfonietta (2003).

Una Pequeña Música Nocturna en Harlem fue compuesta por encargo de la Orquesta de Cámara Sinfónica Húngara cuyo director artístico es Alberto Santana y se estrenó en Budapest en el 2007. Lo obra está dedicada a estos artistas.

Reflejos para Cuerdas y Flauta (1988)

Relejos, en dos movimientos, trata al conjunto como un ente compacto. La flauta no tiene papel solista sino que es uno más en ese equipo. La obra puede ser ejecutada por un quinteto de cuerdas o por una orquesta de cuerdas.

En el primer movimiento—Penas—la tristeza del material básico viene contrastada por momentos de interpretación explosiva, de dinámicas extremadamente contrastantes y de pasajes muy intensos. Si bien la música está escrita con anotación tradicional, alberga no obstante algunos momentos de escritura parcialmente aleatoria. El movimiento, concluye con una coda que es como un lamento. El segundo movimiento—Alegrías—sirve como contraste al anterior. Su actividad motora lo hace extremadamente virtuoso, de cuadratura rítmicamente precisa y ejecución brillante. Su cualidad reiterativa pudiera sugerir una escritura minimalista si bien esta es, en todo caso, sólo una de las diversas técnicas utilizadas.

Reflejos fue compuesto por encargo del consorcio de Atlanta Virtuosi, New England Piano Quintette y Cambridge Chamber Players, con la ayuda del Concilio Nacional de las Artes en Washington. Su estreno con quinteto de cuerda estuvo a cargo del Atlanta Virtuosi en 1988 en Atlanta, estado de Georgia, EE.UU. El estreno en su versión de orquesta de cuerdas fue a cargo de la Brooklyn Philharmonic en Nueva York dirigida por Lucas Foss—Alegrías—y la Orquesta de Cámara Ibérica en León dirigida por José Luis Temes—Penas—.


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