About this Recording
8.660080-82 - MOZART: Don Giovanni
English  French  German  Spanish 

Il dissoluto punito ossia

Don Giovanni

Dramma giocoso

Texto de Lorenzo Da Ponte

Wolfgang Amadeus MozartDon Giovanni, un joven caballero extremadamente licenciosoIl Commendatore

Donna Anna, su hija, prometida de Don Ottavio

Don Ottavio

Donna Elvira, una dama de Burgos, abandonada por Don Giovanni

Leporello, criado de Don GiovanniZerlina, una joven campesinaMasetto, su prometidoCoro de campesinos, criados, etc.

La acción tiene lugar en una ciudad de España

CD 1

[1] Obertura

Atto I/Acto I

[2] Scena I. Introduzione: Notte e giorno fatticar

Introducción (Leporello, Donna Anna, Don Giovanni, Il Commendatore)

[3] Scena II. ETC.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791):

Il dissoluto punito ossia Don Giovanni

En Viena, durante los últimos diez años de su vida, Mozart pudo por fin centrarse plenamente en la composición de óperas, una forma para la que su Salzburgo natal le había ofrecido menos oportunidades. En 1786 había cosechado un gran éxito con Le nozze di Figaro, una colaboración con el libretista italiano Lorenzo da Ponte. En Praga la ópera fue recibida con un entusiasmo aún mayor y Mozart y Da Ponte recibieron el encargo de escribir una nueva ópera para la próxima temporada de invierno. Da Ponte estaba enfrascado en tres libretos al mismo tiempo. Para Martín y Soler estaba escribiendo L’arbore di Diana (El árbol de Diana), una obra original; para Antonio Salieri estaba realizando una adaptación de Tarare, basada en Beaumarchais, que acabó por ser Axus, rè d’Ormus; y para Mozart, Don Giovanni. Como expuso Da Ponte al Emperador, en su propio relato del asunto, trabajaba por las mañanas para Martín en el espíritu de Petrarca, por la tarde para Salieri como Tasso, y por la noche, imaginando que leía el Infierno de Dante, para Mozart. Sea cual sea la verdad, contaba con un modelo anterior sobre el que modelar Don Giovanni, un tratamiento del tema se había representado en Venecia, y la historia de Don Juan y el Convidado de Piedra era, en cualquier caso, bien conocida gracias a la obra escrita sobre el tema por el dramaturgo español Tirso de Molina a comienzos del siglo XVII.

En Praga, en octubre, Mozart había programado diez días para ensayar la ópera. No debe sorprendernos que se tratara de una previsión muy optimista, ya que la obra se representó finalmente en Praga dos semanas más tarde, el 29 de octubre de 1787, demasiado tarde para la celebración del matrimonio de la Archiduquesa Maria Theresia y el Príncipe Clemens de Sajonia, para la que se había concebido el encargo. Don Giovanni, sin embargo, alcanzó un éxito inmediato en Praga y se dispuso una representación en Viena en el mes de mayo siguiente. Aquí las opiniones estuvieron divididas, con algunas, incluida la del Emperador según un comentario que ha llegado hasta nosotros, que juzgaban la música inadecuada para las voces o demasiado difícil de cantar. Da Ponte da cuenta de una opinión más considerada. El Emperador le dijo que la obra le había parecido especialmente hermosa pero no quizás del gusto de los vieneses, mientras que el propio Mozart se habría contentado con que el tiempo hiciera su trabajo y la historia dictara el veredicto final sobre una obra sobre cuya valía él no tenía ninguna duda.

La ópera Don Giovanni es infrecuente por el hecho de que existen dos versiones auténticas, ambas de Da Ponte y Mozart, la versión de Praga del estreno y la versión adaptada para Viena. Para esta última Mozart sustituyó el aria de tenor Il mio tesoro por Dalla sua pace, más ajustada a las aptitudes de Francesco Morella, que encarnó el papel de Don Ottavio. Para Donna Elvira, que cantó en Viena Caterina Cavalieri, una protegida de Salieri, se añadió una escena. Las costumbres interpretativas han variado con el paso de los años, con algunos intentos desafortunados de combinar las dos versiones. La presente grabación ofrece, en primer lugar, la versión de Praga, con el aria de tenor Dalla sua pace, el dúo para Leporello y Zerlina, Per queste tue manine y el recitativo acompañado y aria de Donna Elvira, Mi tradi quell’alma ingrata de la versión de Viena añadidos en un apéndice. Se han omitido partes de los recitativos vieneses.

Sinopsis

CD 1

[1] La Obertura, en un ominoso Re menor, sugiere en parte la conslusión espectral de la ópera en sus compases introductorios, una atmósfera que desaparece enseguida con el comienzo del Allegro en Re mayor.

Acto I

Escena 1

[2] Es de noche. En un jardín de Sevilla, Leporello, el criado de Don Giovanni, pasea de uno a otro lado frente a la casa de Donna Anna. Se queja de su vida, con demasiada poca comida y sueño y demasiado trabajo. Le gustaría ser un caballero y no estar montando guardia mientras su amo disfruta de una cita amorosa. Se oyen voces y se esconde. Sale Donna Anna, cogiendo a Don Giovanni del brazo, al tiempo que éste trata de esconderse. Ella no lo suelta, pero él se niega a dejarle ver su identidad y hace todo lo que puede para que deje de gritar. Leporello comenta toda la escena. Cuando sale el padre de ella, Donna Anna suelta a Don Giovanni y corre hacia el interior de la casa. El Commendatore desafía al seductor, que en un principio se niega a luchar con él, aunque finalmente lo hace. Luchan y el anciano cae, herido mortalmente y pidiendo ayuda.

Escena 2

[3] Don Giovanni llama a Leporello, que le pregunta quién ha muerto, si Don Giovanni o el viejo, y cuando se entera de lo que ha pasado felicita a su amo por seducir a la hija y matar al padre. Don Giovanni lo amenaza con pegarlo y Leporello se calla, tras lo cual se van los dos.

Escena 3

[4] Se encienden las luces de la casa y salen Donna Anna, Don Ottavio y los criados, dispuestos a ayudar al Commendatore, Don Ottavio con la espada desenvainada.

[5] Donna Anna ve el cuerpo de su padre y queda horrorizada, lamentando su muerte, mientras que Don Ottavio trata de consolarla.

[6] Donna Anna expresa su desesperación, mientras que Don Ottavio, su amado, le ofrece el consuelo que puede. Ambos juran venganza al asesino desconocido.

Escena 4

[7] Don Giovanni y Leporello están en una calle cercana y este último tiene algo que decir, siempre que Don Giovanni no esté enfadado con él. Éste le promete aplacar su genio, pero se pone furioso cuando Leporello le grita al oído que su amo lleva la vida de un canalla. Calmándose de nuevo, le dice a su criado que tiene otra conquista que hacer, una mujer que ha conocido y percibe la fragancia de una mujer, tras lo cual se apartan un poco.

[8] Donna Elvira, a la que Don Giovanni ha dejado plantada, se queja de cómo la ha tratado mientras busca a su antiguo amado. Don Giovanni, que en un principio no la reconoce, comenta, en un aparte, su difícil situación y sugiere brindarle algún consuelo, un plan que despierta un comentario cínico por parte de Leporello.

[9] Finalmente Don Giovanni se deja ver y él y Donna Anna se reconocen mutuamente; él es quien la ha engañado y lo reprende, mientras que él trata de calmarla y deja que sea Leporello quien explique lo que ha ocurrido mientras él huye.

[10] Leporello, en su aria del catálogo, enumera, a modo de consuelo, las numerosas conquistas de Don Giovanni, 640 mujeres en Italia, 231 en Alemania, 100 en Francia, 91 en Turquía y en España ya 1003, mujeres de toda clase, edad y tipos de belleza.

Escena 6

[11] Donna Elvira jura venganza, furiosa ante esta revelación de infidelidad.

Escena 7

[12] Los campesinos se han reunido en el campo para celebrar el matrimonio de Zerlina y Masetto. Zerlina canta que la juventud es el tiempo del amor y Masetto que el matrimonio es la respuesta.

Escena 8

[13] Don Giovanni y Leporello se unen a ellos. Don Giovanni le ofrece a Zerlina y Masetto su amistosa protección y les invita a reunirse en su castillo, diciéndole a Leporello que mantenga a Masetto ocupado mientras él se encarga de Zerlina. Amenaza a Masetto, que tiene dudas sobre sus intenciones.

[14] Masetto, en un aria, declara que ha entendido lo que está pasando, dándole las gracias a Don Giovanni y, en un aparte, reprendiendo a Zerlina por lo fácilmente que accede a los deseos de aquél. Entretanto, Leporello intenta ejecutar las órdenes de su amo, logrando finalmente mantener apartado a Masetto.

Escena 9

[15] Don Giovanni, solo con Zerlina, le dice que está desperdiciada con Masetto y que está hecha para algo mejor: le ofrece casarse con ella.

[16] Don Giovanni coge la mano de Zerlina para llevarla al castillo, pero ella sospecha que sus intenciones no son serias y que, en cualquier caso, ella está comprometida con Masetto. Finalmente se van juntos cogidos del brazo.

Escena 10

[17] La seducción de Zerlina que está llevando a cabo Don Giovanni se ve interrumpida por la furiosa aparición de Donna Elvira, llena de reproches hacia su antiguo amado y dispuesta a rescatar a Zerlina. Don Giovanni aparenta que Donna Elvira no está en sus cabales, por culpa del amor que siente hacia él, por lo que debe fingir responderla con objeto de seguirle la corriente.

[18] Donna Elvira le anima a Zerlina a aprender de su ejemplo y a que huya de los engaños de Don Giovanni mientras pueda. Se lleva a Zerlina con ella.

Escena 11

[19] Solo, Don Giovanni lamenta su mala suerte. Se le unen Don Ottavio y Donna Anna, que aún no saben de su papel en la seducción de ella y en la muerte de su padre. Buscan su ayuda y él promete dársela.

Escena 12

Son interrumpidos por el regreso de Donna Elvira.

[20] Donna Elvira advierte a Don Ottavio y Donna Anna en contra de Don Giovanni. Él les explica que la mujer está loca tras una decepción amorosa. Donna Elvira continúa arremetiendo contra Don Giovanni y él les pide a los otros dos que los dejen solos para que pueda tranqulizarla. Donna Elvira, sin embargo, parece estar a punto de convencerlos de su cordura. Él consigue finalmente que se vaya.

[21] Fingiendo piedad por la pobre mujer, deja a Don Ottavio y Donna Anna, y se va tras ella.

Escena 13

[22] Donna Anna se da cuenta finalmente de que Don Giovanni es el hombre que mató a su padre tras reconocer sus últimas palabras. Explica cómo había confundido al intruso con Don Ottavio en su habitación y cómo más tarde pidió ayuda al darse cuenta de su error, repeliendo al hombre. Su padre había acudido en su ayuda, pero lo había matado.

[23] Ahora que Donna Anna ha reconocido su voz y conoce la identidad del hombre que ha atentado a su honor y que ha matado a su padre, le ruega a Don Ottavio que se consume la venganza.

Escena 14

[24] Don Ottavio, solo, encuentra difícil creer que un caballero pueda comportarse de este modo, pero decide averiguar la verdad y vengar a su amada y a su padre.

CD 2

Escena 15

[1] Cuando Don Ottavio se va, vuelven Leporello y Don Giovanni, el primero explicando cómo ha estado entreteniendo a los campesinos y a Masetto en el castillo, siendo interrumpido desgraciadamente por Donna Elvira, a quien consiguió finalmente dejar fuera del castillo.

[2] Don Giovanni planea organizar una fiesta desenfrenada con todas las muchachas que Leporello pueda encontrar. Con los bailes y las bebidas añadirá otras diez conquistas a su lista antes del amanecer.

Escena 16

[3] En el jardín, Zerlina intenta convencer a Masetto de que Don Giovanni no le ha tocado ni la punta de los dedos.

[4] Él puede pegarla, si debe hacerlo, sugiere ella, y ella le besará sus manos, al tiempo que le propone hacer una tregua.

[5] Masetto admira cómo lo hechiza Zerlina para hacer las paces con él. Se oye la voz de Don Giovanni, dando órdenes para la fiesta que ha organizado, y Zerlina le pide a Masetto que se vaya, despertando sus sospechas una vez más.

[6] Masetto debe escapar antes de que Don Giovanni lo encuentre, animado por Zerlina. Se esconde para poner a prueba su fidelidad.

Escena 17

Entra Don Giovanni, acompañado por cuatro criados con librea, a quienes da órdenes para la fiesta.

Escena 18

[7] Zerlina intenta esconderse, pero es sorprendida por Don Giovanni, del que ella trata de zafarse. Él descubre la presencia de Masetto. En este momento se oye música de danza y los tres se van para unirse a los invitados.

Escena 19

[8] Entran Don Ottavio, Donna Anna y Donna Elvira, enmascarados, con esta última pidiendo valor mientras se proponen desenmascarar al villano. Don Ottavio se hace eco de sus palabras, mientras que Donna Anna expresa sus temores. Leporello abre la ventana y llama la atención de Don Giovanni sobre los invitados que se acercan, a los que invita a unirse a la fiesta.

[9] Los tres invitados enmascarados expresan sus sentimientos al tiempo que buscan venganza, rogando la protección del cielo en su labor.

Escena 20

[10] En la espléndida sala de baile, Don Giovanni y Leporello ofrecen entretenimiento a los campesinos, con bailes y refrescos, café, chocolate, sorbetes y dulces. Zerlina y Masetto presagian problemas, justificadamente, cuando Don Giovanni se acerca a ella.

[11] Don Ottavio y sus dos compañeras, todos aún enmascarados, son recibidos en la sala de baile, saludando gentilmente a Don Giovanni, que propone un brindis a la libertad. Vuelven los bailes, Don Ottavio en un minueto con Donna Anna, Don Giovanni en una contradanza con Zerlina, y Leporello obligando a bailar a Masetto. Don Giovanni se lleva a Zerlina, seguida por Masetto, que se zafa de Leporello. Se oye la voz de Zerlina pidiendo ayuda, con los gritos de Masetto, tras lo cual los tres invitados enmascarados intentan acudir en su ayuda.

[12] Finalmente regresa Don Giovanni, espada en mano, acusando como culpable a Leporello, a quien finge atacar. Don Ottavio y sus compañeras se desenmascaran, acusando a Don Giovanni.

[13] Junto con Masetto, le apelan a temblar ante sus acusaciones de su crueldad y maldad. Perdido en un principio, Don Giovanni finalmente se arma de valor.

Acto II

Escena 1

[14] Don Giovanni y Leporello discuten en la calle, ya que este último quiere dejar de trabajar para su amo, pero aquél le pide que deje de decir insensateces.

[15] Finalmente las preocupaciones de Leporello quedan aparcadas temporalmente con dinero y se muestra dispuesto a obedecer a su amo siempre que deje en paz a las mujeres, una mercancía que Don Giovanni juzga tan necesaria para él como la comida o el aire que respira. Tiene un nuevo plan e intercambia sus ropas con Leporello con la intención de cortejar a la doncella de Donna Elvira.

Escena 2

[16] Empieza a anochecer cuando se acercan a la casa de Donna Elvira, que aparece en su ventana tratando de poner fin a sus sentimientos por Don Giovanni. Empuja a Leporello y se dirige a ella, mientras Leporello gesticula adecuadamente. Le pide que baje para reunirse con su amado para el regocijo de Leporello.

[17] En cuanto llega ella, Don Giovanni le dice a Leporello que abrace a Donna Elvira, fingiendo ser él, asegurándose de que le obedece amenazándole con una pistola.

Escena 3

[18] Leporello abraza a Donna Elvira. Aquél sigue fingiendo hasta que Don Giovanni salta sobre ellos, desenvainando su espada. Entonces Leporello y Donna Elvira salen huyendo.

[19] Don Giovanni comienza a cantar una serenata a la doncella de Donna Elvira, acompañándose con una mandolina.

[20] Él ve a alguien en la ventana.

Escena 4

Don Giovanni es interrumpido por Masetto, armado con un arcabuz y una pistola y seguido por otros campesinos. Masetto desafía a la figura que se mueve en la oscuridad y Don Giovanni responde con la voz de Leporello. Masetto está buscando a Don Giovanni que, pretendiendo ser otro, se ofrece a ayudarlo.

[21] Don Giovanni envía a un grupo a la derecha, el otro a la izquierda, diciéndoles que arremetan si ven a un hombre y a una mujer juntos, añadiendo una descripción del hombre -Leporello disfrazado de Don Giovanni-, que no puede estar muy lejos. Se van los otros campesinos, seguidos finalmente por Don Giovanni junto con Masetto.

Escena 5

[22] Al momento vuelven los dos, con Don Giovanni llevando a Masetto de la mano. Masetto le entrega sus armas a Don Giovanni, que aprovecha el momento y golpea a aquél con el mango de su espada. Masetto grita pidiendo ayuda, mientras don Giovanni huye corriendo.

Escena 6

[23] Zerlina se une a Masetto y se queja de que ha sido golpeado por Leporello mientras ella le cura sus heridas.

[24] Zerlina le dice a Masetto que ella es la mejor cura para él y ella le hace ver cómo late su corazón.

Escena 7

[25] Leporello ha llevado a Donna Elvira a un patio oscuro, el de la casa de Donna Anna, teniendo cuidado de permanecer entre las sombras y preguntándose cómo podrá librarse de ella.

[26] Donna Elvira tiene miedo de quedarse sola con su supuesto amante, que busca una puerta por la que poder escaparse. Salen Don Ottavio y Donna Anna. Él le pide que se tranquilice por el bien de su padre, mientras que ella ve el único remedio en la muerte.

Escena 8

Donna Elvira llama a su amado y, al ver la puerta, está a punto de salir cuando se encuentra con Masetto y Zerlina. Ven a Leporello y Donna Elvira implora misericordia a su prometido, a quien Don Ottavio está a punto de matar. Leporello se arrodilla, pidiendo perdón y dando a conocer su identidad en medio del asombro general. Los perseguidores de Don Giovanni expresan su asombro ante estos hechos, mientras que Leporello busca un modo de salir del aprieto.

CD 3

Escena 9

[1] Zerlina acusa a Leporello de haber asaltado a Masetto. Donna Elvira lo acusa de haberla engañado y Don Ottavio de sus artimañas por haberse disfrazado.

[2] Leporello se queda implorando piedad, ya que se trata de un inocente corrompido por su amo, dirigiéndose a Donna Elvira, luego a Zerlina, de cuyo Masetto no sabe nada, y por último a Don Ottavio, mientras se desliza hasta la puerta para escaparse.

Escena 10

[3] A Don Ottavio no le queda más que sugerir que, ya que Don Giovanni es claramente culpable del asesinato del padre de Donna Anna, entren todos en la casa.

[4] Él les pide que consuelen a Donna Anna, mientras él expresa sus quejas contra el asesino.

Escena 11

[5] En un cementerio, con estatuas ecuestres y otros monumentos, incluida la estatua del Commendatore, Don Giovanni alaba la oscuridad, tan adecuada para perseguir muchachitas. Ve que son apenas las dos y se pregunta cómo le habrá ido a Leporello con Donna Elvira. Le oye llegar y lo llama. Leporello explica los hechos sucedidos esa noche y cómo fue golpeado en lugar de su amo. Don Giovanni le dice a Leporello que, disfrazado con sus ropas, encontró una muchacha y se benefició de la identidad confundida en lugar de su criado. Son interrumpidos por una voz solemne, que declara que antes del amanecer Don Giovanni ya no se reirá más. Leporello está aterrorizado, temeroso de una voz que llega del otro mundo, mientras que Don Giovanni saca su espada, atacando a los monumentos funerarios y buscando al que habla. Vuelve a oírse la voz, pidiéndole a Don Giovanni que deje a los muertos en paz. Don Giovanni cree que se trata de un truco y, mirando a su alrededor, ve la estatua del Commendatore. Leporello se ve obligado a leer la inscripción de la tumba, amenazando venganza al asesino del Commendatore, y Don Giovanni obliga a su criado a que invite a cenar a la estatua.

[6] Leporello cursa su invitación en los términos más corteses y temerosos, animado por Don Giovanni. Para terror de Leporello, la estatua asiente y acepta y, presionada para que dé una respuesta, contesta "Sí".

Escena 12

[7] En una sombría habitación, Don Ottavio intenta consolar a Donna Anna con la idea del castigo que se acerca para Don Giovanni, esperando convencerla de que se case con él sin más demora.

[8] Ella le ruega que no piense que es cruel.

[9] ¿Cómo puede ella ser cruel con él, cuando lo ama tanto? Quizás un día el cielo se apiadará de ella. Don Ottavio comparte ahora su sufrimiento.

[10] Él le promete apoyarla.

Escena 13

[11] En el castillo de Don Giovanni se ha preparado una cena y se ha contratado a músicos. Don Giovanni le ordena a éstos que toquen y se muestra dispuesto a gastarse su dinero para divertirse. Leporello asiste de mala gana, mientras que su amo empieza a comer y los músicos a tocar. Se asombra del apetito de Don Giovanni mientras le sirve los platos y le echa el vino, cogiendo a escondidas lo que puede para él. Don Giovanni ve lo que está ocurriendo y se burla de su criado, pidiéndole que silbe cuando tiene la boca llena.

Escena 14

[12] Irrumpe Donna Elvira para hacer una última demostración de su amor. Don Giovanni se levanta, ella se arrodilla y él se arrodilla también, aparentando burlarse de ella, que le ruega que cambie de manera de ser. Él se sienta y comienza a comer de nuevo. Brinda por las mujeres y el buen vino y ella renuncia, dejándolo con su propia maldad.

[13] Ella se va, pero al momento grita y retrocede antes de salir corriendo por el otro lado de la habitación. Don Giovanni le dice a Leporello que vaya a mirar qué sucede y él también grita horrorizado por lo que ve antes de entrar corriendo. Asustado y tembloroso, le dice a Don Giovanni que no salga, porque afuera hay un hombre de piedra, blanco y terrible. Llaman solemnemente a la puerta y Don Giovanni le dice a su criado que abra, pero está demasiado asustado para hacerlo. Don Giovanni se levanta y coge una antorcha, yendo él mismo a abrir la puerta mientras Leporello se esconde bajo la mesa.

Escena 15

[14] De pie, junto a la puerta, está la estatua de piedra del Commendatore, que ha llegado para cenar con Don Giovanni, que ordena a Leporello que ponga otro cubierto. La razón de la presencia del convidado de piedra, sin embargo, no es comer sino invitar a su vez a Don Giovanni a que cene con él. Este último acepta la invitación y la estatua le coge la mano mientras él grita y trata de zafarse, negándose a arrepentirse de sus pecados a pesar de la insistencia de la estatua espectral y de Leporello. La estatua desaparece y se ven llamas: la tierra tiembla y voces de ultratumba amenazan con la condenación. Don Giovanni es sacudido por las torturas del infierno y es arrastrado al averno.

Escena final

[15] Cuando todo ha terminado, Donna Anna, Donna Elvira, Don Ottavio, Zerlina y Masetto entran en la habitación, buscando a Don Giovanni. Sale Leporello para contarles lo que ha ocurrido.

[16] Ahora que el cielo ha traído la venganza, Don Ottavio le pide a Donna Anna que le prometa el matrimonio dentro de un año. Donna Elvira se apartará del mundo durante el resto de su vida, mientras que Masetto y Zerlina se irán a casa y cenarán juntos. Laporello decide acudir en busca de un amo mejor, con los demás encomendando a Don Giovanni a los dioses del infierno.

[17] Todos se unen en la moraleja final. Este es el final de quien hace el mal; un hombre muere igual que ha vivido.

Apéndice

[18] En una nueva aria, escrita para la representación vienesa, Don Ottavio canta su amor por Donna Anna y cómo su paz de espíritu depende de la de ella, a continuación de su recitativo del Acto I, Escena 14.

[19] En un dúo entre Leporello y Zerlina en el Acto II, Escena 19 de la versión de Viena, en la que se omite el aria de tenor Il mio tesoro, Leporello, capturado y atado a una silla, implora piedad a Zerlina, que desearía tener también en su poder a Don Giovanni. Cuando va a buscar a Masetto, él consigue escapar.

[20] La escena continúa con el regreso de Masetto, que le explica cómo ha detenido a un hombre, Don Giovanni, al parecer, mientras estaba seduciendo a una muchacha. Donna Elvira, horrorizada por este nuevo acto de libertinaje, prevé un fatal desenlace, sean cuales sean sus sentimientos. Don Giovanni la ha traicionado y la ha dejado sumida en la infelicidad.

(Traducción: Luis Gago)


Close the window