Classical Music Home

The World's Leading Classical Music Group

Email Password  
Not a subscriber yet?
Keyword Search
in
 
 Classical Music Home > Naxos Album Reviews

Album Reviews



 
See latest reviews of other albums...

Gonzalo PĂ©rez Chamorro
Ritmo, October 2011

BRUCKNER: Symphony No. 9 (NTSC) 2072018
INTRODUCING MASTERPIECES - HAYDN, J.: Symphony No. 94, “The Surprise” (NTSC) 2056058
WAGNER, R.: Meistersinger von Nurnberg (Die) (Bayreuth, 1999) (NTSC) 2072358

EuroArts contiene innumerables referencias para destacar en esta página, pero vamos a tratar de reseñar las más importantes. Comencemos con la colección dedicada a la Berliner Philharmoniker. Los Europa Konzert tienen maravillas como Boulez en Lisboa (grandioso Bartók), varios de Rattle (Atenas con el Brahms de Barenboim, Berlín, Moscú con Repin) y Barenboim (Oxford y Praga, ambos de una belleza superior), Jansons en Estambul o Muti en Nápoles.

El ciclo del Festival de Lucerna tiene principalmente a Abbado como representante de casi todos los conciertos, destacando los Mahler (en especial la Quinta de 2004) y el Martirio de Debussy.

La colección que da más juego es la que engloba todo tipo de conciertos, incluidos recitales vocales, pianísticos a orquestales. Delicioso el Bach de András Schiff (Suites Francesas), así como un programa Bach-Kurtág con Bylsma y el Cuarteto Keller. Excepcional Kremer en un producto que ofrece un precioso documental con Partitas de Bach, para llegar a otro violín en Bach, Frank Peter Zimmermann con Enrico Pace en las Sonatas para violín y piano. Sokolov aparece en un precioso recital filmado por Monsaingeon. Alfred Brendel, en una caja de cinco discos, ofrece su Schubert y además lo explica, lo que es una de las joyas del sello. Daniel Barenboim está representado como pianista en el maravilloso recital del Teatro Colón (“Múltiples identidades”) y en el recital Liszt de la Scala, como pianista-director con los Conciertos de Beethoven en Ruhr y como director con una Novena de Beethoven con la Diván, un programa Debussy-Boulez Falla que es toda una exhibición. Imprescindible también es Kurt Sanderling en un programa Saint-Saëns y Tchaikovsky. Boulez firma encuentros inolvidables con la música del siglo XX (Stravinsky). Bernstein es otra presencia continua, con sus Brahms (Boston e Israel), Franck, Mozart (excelso con Viena), Milhaud, Beethoven (la Novena en la caída del muro), Bruckner (terrorífica y mahleriana Novena), Schumann, Schubert, Shostakovich o la incomparable Fausto de Liszt. Kubelik aparece en una de sus “especialidades”, el Má Vlast de Smetana de 1984. De Böhm tenemos Beethoven, Bruckner, Strauss (Don Juan con ensayos), fascinante Novena de Dvorak, Schubert (Novena y la Misa D 950) y Brahms (Segunda con Viena). Solti brilla en un imprescindible Beethoven (Primera) y Schubert (Sexta y Octava). Giulini aparece en una Octava de Bruckner y Celibidache en un apasionante Ravel y Debussy. Mehta dirige a Zukerman (Bruch) y Barenboim (Primero de Brahms) con la Filarmónica de Israel. Rostropovich toca como él acostumbraba los Conciertos de Haydn. De los conciertos del Festival de Verbier es apasionante el ofrecido por Nikolai Lugansky.

En música de cámara aparece un concierto del Cuarteto Borodin (sí, con Shostakovich), varios del Hagen (Mozart, Schubert, Ravel), un excelente registro de Holliger como oboísta (“Oboe Fantasy”), el “Elena Bashkirova and Friends” o Gil Shaham “tocando” Sonatas de Mozart. La música coral o vocal tiene una Canción de la Tierra con una Meier excepcional (Bychkov, con precioso documental de la cantante) y una espléndida Creación de Haydn (Fischer). Otro campo donde las referencias son muy amplias es la ópera. Comenzando por el Fidelio de Mehta, pasamos al Serse de Rousset y al Orlando de Haydn de Jacobs. Henze tiene tres registros, destacando su delicada L’Upupa. Tres Così en el que destaca el del binomio Barenboim-Dörrie. Es todo un acierto la Khovanchina de Nagano, la Tosca de Muti con el recientemente fallecido Licitra, el King Arthur de Purcell por Harnoncourt y el Barbero de Sevilla de Nello Santi, así como los diversos Rossini de Gelmetti. Die Gezeichneten de Schreker por Nagano y Moses und Aron por Boder son dos muestras de teatro y ópera del siglo XX en su máximo esplendor. En Wagner es el Tannhäuser de Sinopoli y dos Maestros de altísimo nivel, el de Thielemann y especialmente el de Barenboim con escena de Wolfgang Wagner.

Documentales imprescindibles son la colección de Scheffer y Monsaingeon (todos), la serie de “The Tenors of the 78 era”, “Reflections” sobre Bernstein, “Hearing the silence” sobre Abbado, Boulez y la Academia de Lucerna (con la presencia del director Pablo Heras-Casado), el maravilloso sobre Max Lorenz y la serie “Introducing”. Se esperan novedades, como Sonatas para piano de Mozart por Barenboim o la delicadísima Canción de la Tierra de Abbado con Kaufmann.




Javier Extremera
Ritmo, June 2011

INTRODUCING MASTERPIECES - BERLIOZ, H.: Symphonie Fantastique (NTSC) 2056158
INTRODUCING MASTERPIECES - BEETHOVEN, L. van: Symphony No. 9 (NTSC) 2056128
INTRODUCING MASTERPIECES - HAYDN, J.: Symphony No. 94, `The Surprise` (NTSC) 2056058

Nueva hornada de la serie Introducing, con un trío sinfónico listo para ser digerido. La colección (la antigua Discovering Masterpieces) se ensancha otra vez con tres nuevos y triturados potitos sinfónicos, muy fáciles de tragar por los espectadores con menos dientes musicales, gracias al documental de media hora (con subtítulos), donde se nos descubre el quién, cómo y cuándo de la obra que vamos a escuchar (impagables los fragmentos de la partitura sobre impresionados en pantalla). Como protagonista absoluto de la función, una de las mejores agrupaciones del mundo—sino la mejor—la Filarmónica de Berlín, que vuelve a demostrar el por qué de su privilegiado lugar en el podium.

Y empezamos por la cima musical (que no interpretativa) de la nueva propuesta. A Abbado le filmaron—en el arranque del nuevo milenio—el ciclo sinfónico beethoveniano con su todopoderosa Philharmoniker. De estos olvidables registros nos presenta una Novena de esas que nacen sin vocación de acontecimiento. Grabada en la Basílica de San Pedro del sonido (la Philharmonie berlinesa) la interpretación es un continuo resbalón de uno de los grandes nobles directorales del S. XX, que aquí parece dirigir subido en una pastilla de jabón. Y es que, cuesta muchísimo esfuerzo que la sesera asimile y se regocije con la visión (errónea y precipitada) que de las Sinfonías de Beethoven tiene el milanés, y muy en especial de este escarpado Everest. Todo suena demasiado bonito, agradable, luminoso, jovial e—incluso—infantil. La música nunca surge con misterio, sino que más bien parece precipitarse por un camino de rosas, sin escarbar nunca en la esencia espiritual de estas colosales notas que producen el mismo efecto que ver a un poeta con un hacha. Resulta increíble observar como un lector tan apasionante de las partituras mahlerianas se enfrenta al Adagio sin tensión, reflexión o profundidad, cerrando siempre los ojos en vez de abrirlos de par en par. Abbado está más pendiente del metrónomo que de sus esforzados músicos (que parecen ir al trote) a los que nunca les deja ni respirar, ni disfrutar de la belleza del paisaje que les rodea. Todo son prisas y empujones, llegando incluso a vestir en algunos momentos (Trío) con un tutú rosa la robusta sombra de Beethoven. Imperdonable. En el Finale un descompensado cuarteto vocal (mejor las chicas—Urmana/ Mattila—que los chicos—Moser/Schulte–) y un discreto Coro de la Radio Sueca, nos introducen en una nube sonora pastosa y embarrada, donde nunca se llega a vislumbrar la luz. Con el acelerón final llega la ansiada meta de esta lectura- carrera de obstáculos que es mejor borrar rápidamente de nuestra memoria.

De las sombras chinescas de Abbado nos pasamos ahora a la cegadora luz de Haydn. El tradicional Europakonzert del primero de mayo de 2001 se celebró en la Iglesia de Santa Irene en Estambul. Dirigido por Mariss Jansons, de sus vísceras extraemos las dos siguientes apuestas de nuestra serie. La Sinfonía Núm. 94 de Haydn, tildada como Sorpresa por el inesperado subito fortissimo del Andante, es un monumento al humor y a la fluidez musical. Un manantial inagotable de belleza sonora, donde nunca sabes si Haydn te habla en serio o en broma. Como le diría Bogart a Bergman al final de “Casablanca”: “siempre nos quedará Haydn”. Con el letón su música pierde transparencia, delicadeza y feminidad, dejando de ser cristalina y porcelanosa, para transformarse desde su irrupción en algo sólido, cartilaginoso y viril. Pese a que esta Sinfonía se deba dirigir como Dios te trajo al mundo, estamos ante una interpretación sin cursilería ni timidez. Con ese fluido diálogo de seducción con el oyente, la Sorpresa se desborda con hombría en las manos de Jansons (explosión de semicorcheas del Finale sobre todo) que cambia la chispa y las burbujas, por el volumen y la ampulosidad. Puede no gustar esta visión (quizá demasiado marcial y solemne), pero es revelador ver como desviste ante nosotros la maquinaria sinfónica haydniana, fabricada con la misma precisión que un reloj suizo. Si le unimos la divertidísima lección del pianista y compositor norteamericano Robert Levin teclado en mano, que desgrana la obra en la introducción al más puro estilo Bernstein, no tengo más remedio que ir corriendo a poner una estrellita de más en su casillero.

La obra que cerró ese día el programa—sin conseguir desprender ni una sola piedra—fue la Sinfonía Fantástica de Berlioz, un verdadero martillo pilón sonoro para una Iglesia edificada en pleno Siglo VI. La construcción aguantó bien, igual que su arquitecto, un—ahora—sudoroso Jansons, en una versión que se deja ver por momentos, entretenida y con una orquesta demostrando en cada compás su desorbitado potencial. Fiel a las indicaciones efectistas (campanas de Iglesia, oboe pastoril fuera de escena…), Mariss despliega un halo rugiente de perturbación en “Ensueños y Pasiones” donde el poeta parece cambiar el opiáceo por una botella de ginebra. El Baile está falto de pasión y fuego, sin sitio para el rubato. El tristanesco y bucólico arranque de la “Escena campestre” contrasta de maravilla con los nubarrones de los timbales, que evalúan continuamente el ensamblaje de la cúpula, con una ennegrecida cuerda de impresionante densidad. Lo mejor dirigido es la “Marcha al cadalso”, perdiendo fuelle, violencia, tensión y ritmo en la orgía diabólica del “Sueño de una noche de Sabbat, pese al gran trabajo del ingeniero de sonido, que guarda para otro día en su chistera los previsibles ecos y retumbos.






Famous Composers Quick Link:
Bach | Beethoven | Chopin | Dowland | Handel | Haydn | Mozart | Glazunov | Schumann | R Strauss | Vivaldi
6:54:40 PM, 20 August 2014
All Naxos Historical, Naxos Classical Archives, Naxos Jazz, Folk and Rock Legends and Naxos Nostalgia titles are not available in the United States and some titles may not be available in Australia and Singapore because these countries have copyright laws that provide or may provide for terms of protection for sound recordings that differ from the rest of the world.
Copyright © 2014 Naxos Digital Services Ltd. All rights reserved.     Terms of Use     Privacy Policy
-212-
Classical Music Home
NOTICE: This site was unavailable for several hours on Saturday, June 25th 2011 due to some unexpected but essential maintenance work. We apologize for any inconvenience.