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8.553902 - BENDA, F. / BENDA, J. J.: Violin Concertos in G Major, D Major and D Minor
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Franticek Benda (1709-1686) & Jan Jirí Benda (1713-1752)

Conciertos para violín

La familia Benda ha aportado una tradición musical ininterrumpida desde la época del primer Jan Jirí Benda, nacido en 1686 en la localidad bohemia de Mstetice, hasta la actualidad. Los Bendas se establecieron en Bohemia al menos dos generaciones antes y el abuelo de Jan Jirí Benda había trabajado como un administrador de fincas. El propio Jan Jirí, el fundador de la dinastía musical, contrajo matrimonio en 1706 con una integrante de una famosa familia musical bohemia, Dorota Brixi, y de sus seis hijos cinco alcanzarían distinción como músicos.

El primer hijo que sobrevivió, Franticek, nació en Staré Benátky (Antigua Benatky) en 1709. Recibió sus primeras clases musicales de su padre y del cantor Alexius en Nueva Benatky, pasando a ser corista a los nueve años en el monasterio benedictino de San Nicolás en Praga, donde también estudió en el colegio jesuita. En 1719 o 1720 viajó a Dresde, donde también cantó como corista, beneficiándose de la rica cultura musical de la ciudad y la corte y estudiando violín, viola y canto. Dieciocho meses más tarde regresó a casa de sus padres, ahora como contralto, entrando a formar parte del coro del Collegium Clementinum jesuita de Praga, donde desempeñó un importante papel en una serie de importantes eventos musicales. Cuando se le rompió la voz, se concentró en el estudio del violín y entre 1726 y 1729 trabajó como violinista para varios nobles de Viena, antes de viajar con el violinista Jirí Cárt (Georg Czarth) y otros dos músicos a Varsovia, donde dirigiría un grupo reunido por Kazimierz Suchaczewski. En 1732 fue contratado como miembro de la orquesta de la corte de Varsovia, pero ésta quedó disuelta al año siguiente tras la muerte de Augusto II, y Benda se trasladó entonces a Dresde antes de entrar al servicio del Príncipe heredero prusiano en Ruppin, traladándose con la capilla de este último a Rheinsberg en 1736. En 1739 se casó y el año siguiente, cuando el Príncipe ascendió al trono, se trasladó a Potsdam. En 1734 se le unió su hermano, el violinista y violista Jan Jiri y él mismo recibió clases de composición, primero de Johann Gottlieb Graun y más tarde del hermano de este último, Carl Heinrich, que en 1735 fue nombrado Kapellmeister del Príncipe. En 1742 el Rey Federico hizo posible que Franz Benda, entonces un protestante, llevara a Potsdam a sus padres, hermanos y hermanas, incluidos dos hermanos menores que acabarían formando parte de la capilla musical de la corte como violinistas. El propio Franz Benda disfrutó de una buena relación con el Rey flautista, con quien colaboraba en un concierto tras otro, y en 1771, tras la muerte de Johann Gottlieb Graun, fue nombrado por fin Konzertmeister, aunque la gota que padeció en años posteriores se tradujo en que su puesto parece haber estado ocupado con bastante frecuencia por el violinista más joven de la familia, Joseph Benda. Franz Benda preparó una autobiografía de su familia, relatando su vida hasta 1763. Murió en Potsdam en marzo de 1786, cinco meses antes de la muerte de su patrón, Federico el Grande.

Franz Benda fue un compositor prolífico, principalmente de música instrumental, y dejó un gran número de sinfonías, conciertos y sonatas. Muchos de sus conciertos eran para violín o flauta solista. Su hermano Johann Georg entró a formar parte por primera vez de la capilla del Príncipe heredero en 1734 como violista, trabajando más tarde como violinista. Murió en Berlín en 1752. Una gran parte de la música que escribió sigue estando inédita, como es el caso de los dos conciertos grabados aquí. En el Catálogo Temático de Breitkopf se mencionan tres conciertos para violín, además de una sonata en trío para flauta, violín y continuo. Otras composiciones de Johann Georg incluyen una colección de diez caprichos para violín solo y sonatas para flauta y para violín. Resulta imposible abandonar a esta generación de la familia Benda sin, al menos, alguna referencia a Jirí Antonín (Georg Anton), que abandonó Potsdam en 1750 para ser nombrado Kapellmeister del Duque de Sajonia-Gotha. En Gotha, donde su hermana, Anna Franziska, trabajaba como cantante de cámara en la corte, Georg Anton desarrolló la forma del melodrama que tanto impresionó a Mozart y que influyó en compositores posteriores, un recitado dramático acompañado de música que queda ejemplificado notablemente en Arianna y Pygmalion (Naxos 8.553345) y en Medea (Naxos 8.553346).

El Concierto para violín en Sol mayor de Johann Georg Benda fue publicado en 1932 en una edición del violinista de origen polaco Samuel Dushkin, colaborador de Stravinsky, y algunos han supuesto que la obra es de Dushkin, siguiendo presumiblemente la analogía de los manuscritos clásicos menos probables de Fritz Kreisler. No parece haber ninguna razón musical para aceptar una atribución de este tipo, aunque la escritura para el violín solista sugiere signos de intervención editorial. El concierto, instrumentado para cuerda y continuo, comienza con un ritornello orquestal que enmarca una serie de episodios solistas de una elaboración cada vez más técnica. El movimiento lento en Mi menor está escrito en la forma de una emocionante aria para el violín solista, seguido de un Allegro final, con una estructura comparable a la del primer movimiento.

Franz Benda gozó de una reputación considerable como violinista y en las décadas de 1740 y 1750 realizó giras de conciertos que lo llevaron a las cortes de Bayreuth, Dresde, Weimar, Gotha y otras ciudades, mientras que en Potsdam tocó partes solistas con el Rey en los numerosos conciertos vespertinos que tenían lugar en el palacio. Su importante influencia en la siguiente generación de violinistas se extendió hasta el empresario de Haydn, el violinista Johann Peter Salomon, que había conocido en Berlín a Carl Philipp Emanuel Bach, el colega de Benda y clavecinista de Federico el Grande, y tocó las obras para violín solo del padre de aquél. El estilo compositivo de Franz Benda ejemplifica la transición del Barroco al Clasicismo. Sus movimientos lentos fueron especialmente admirados por sus contemporáneos, ya que reflejan su experiencia como cantante, en su doble condición de corista y, anteriormente, como tenor en Ruppin y Rheinsberg. Parte de esta misma cualidad se pone de manifiesto en los movimientos extremos más rápidos.

Los dos conciertos aquí incluidos datan de 1760 aproximadamente. El Concierto para violín en Re mayor contiene escritura solista admirablemente adecuada para el violín en el Allegro ma non molto inicial. El Largo en modo menor ofrece una hermosa aria para el solista, seguida de un animado e ingenioso Allegro final, un recordatorio del juicio del estudioso inglés Charles Burney, que escribió en 1772: "De todos los músicos que han estado al servicio de Prusia durante más de treinta años, Carl P.E. Bach y Francis Benda han sido, quizás, los dos únicos que han osado tener un estilo propio; el resto son imitadores". Su opinión del estilo generalmente conservador favorecido por Federico el Grande se ha visto generalmente refrendada, aunque los hermanos Graun y Quantz, el gran flautista-compositor del Rey, realizaron su propia contribución al nuevo Empfinderstil (estilo de la sensibilidad).

El Concierto para violín en Re menor de Franz Benda posee todo el dramatismo que sugiere el uso de la tonalidad, con una escritura vocal para el violín solista. El movimiento lento en modo mayor es tan eficaz como siempre, con una prominente línea cantable del violín solista tras la introducción orquestal, lo que sugiere la opinión de C.P.E. Bach de que el propósito de la música debe ser conmover el corazón y despertar los afectos, tocada aus der Seele (desde el alma). La atmósfera cambia abruptamente con el regreso de la tonalidad original en el Presto final, con sus variados episodios solistas y su enfática conclusión.

(Traducción: Luis Gago)


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