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8.555069 - ENGLISH STRING MINIATURES, Vol. 3
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Carlo Martelli, de padre italiano y madre inglesa, nació en Londres y estudió en el Royal College of Music desde una edad muy temprana, con profesores como William Lloyd Webber y Bernard Stevens, antes de decidirse a emprender una carrera fundamentalmente como violista. Ha seguido componiendo, sin embargo, obras de concierto y bandas sonoras y, de un modo muy prolífico, ha realizado innumerables arreglos para conjunto de cuerda a partir de todos los ámbitos de la literatura musical. Donde mejor se muestra quizá su tremenda facilidad a la hora de escribir para cuerda es en su Persiflage (literalmente, "chanzas"), un auténtico tour de force para orquesta de cuerda que estira hasta el límite cada una de las secciones antes de que la música se difumine como el equivalente acústico de una vela que se apaga.

Yorkshire desempeñó un papel fundamental en los comienzos de la formación musical de Gerald Finzi, aunque él era londinense de nacimiento. Fue la campiña del sur de Inglaterra, sin embargo, la que finalmente lo llamó y pasó la mayor parte de su vida reflejando ese paisaje en música de una refinada delicadeza y sinceridad emocional, y nunca más que en estas dos miniaturas para cuerda, Prelude y Romance. No concebidas como un verdadero díptico, la primera se originó, sin embargo, en 1925 como la primera de tres piezas que habrían de llamarse The Bud, the Blossom and the Berry (El capullo, la flor y el fruto), mientras que la Romance vio la luz tres años antes.

Los instrumentistas de cuerda de la orquesta juvenil de la St Paul’s Girls’ School, en Hammersmith (Londres) hubieron de esperar unos veinte años a que Holst escribiera la pieza homóloga de la St Paul’s Suite de la orquesta de adultos. Cuando nació en 1933, fue una especie de sustitución, ya que el compositor había concebido que esa obra fuera la versión para cuerda de su clásico para grupo de metal A Moorside Suite. La pieza demostró ser, sin embargo, un poco demasiado difícil para los jóvenes instrumentistas, y así fue como nació la Brook Green Suite. La versión para cuerda de A Moorside Suite aparece en la grabación completa de su estreno en el Volumen 4 de esta serie. Tomando su título de la zona que rodea la escuela, la Brook Green Suite consta de tres concisos movimientos, el último de los cuales toma prestada una melodía que Holst oyó en un espectáculo de marionetas mientras se encontraba de vacaciones en Sicilia.

La vida musical de William Blezard fue de lo más variada. Tras estudiar en el Royal College of Music con Arthur Benjamin, Herbert Howells y Gordon Jacob, trabajó inicialmente en los estudios cinematográficos Denham, antes de dirigirse al West End como director musical de gente como Joyce Grenfell (con quien, en algunas ocasiones, cantó dúos como un barítono nada despreciable), Marlene Dietrich y Max Wall. El Duetto fue escrito en 1951 y está dedicado a su amigo y colega compositor, Clifton Parker, que le había sugerido un enfoque más contrapuntístico en sus composiciones en general. De ahí que este estudio sea un canon, precedido de una introducción en gran medida pizzicato a cargo de la cuerda grave en solitario.

Michael Hurd nació en Gloucester, en la tierra de Vaughan Willoams, Holst, Gurney y Howells, entre otros, y estudió música en la Universidad de Oxford y de manera privada con Sir Lennox Berkeley. Es el biógrafo de Rutland Boughton y Ivor Gurney, así como el compositor de una serie de gran éxito de cantatas "pop", que se inició en 1966 con Jonah-man Jazz. La Sinfonia concertante se estrenó en 1973 con el compositor al frente de la Orquesta de Cuerda Kathleen Merritt, un conjunto famoso por su defensa de la música británica para este medio. Su título ligeramente austero oculta una pieza leve, neoclásica, que incorpora un violín solista abriéndose camino dentro y fuera de la textura con la passacaglia central explorando las más profundas emociones.

El nombre de Haydn Wood se asocia principalmente en la actualidad con la canción de gran éxito Roses of Picardy, y con suites orquestales ligeras, las más famosas de las cuales tienen vinculaciones londinenses. Sus raíces, sin embargo, se hallan más al norte, inicialmente en Slaithwaite, North Yorkshire, y más firmemente en la Isla de Man, la fuente de inspiración para varias obras. Su propio instrumento era el violín, que estudió en Londres y Bruselas, y su profesor de composición en el Royal College of Music de Londres fue Stanford. Su Fantasy Concerto constituye un monumento a su habilidad para componer para instrumentos de cuerda y está dedicado a su viejo maestro. An Eighteenth Century Scherzo (Un Scherzo del siglo XVIII) se editó en torno a la misma época que esa otra obra más sustancial, aunque ésta había nacido como una pieza para cuarteto de cuerda unos treinta años antes, pero su estilo se remonta aún más atrás. No tanto del siglo XVIII como de comienzos del XIX, parece una especie de scherzo anglicizado de El sueño de una noche de verano, pero eso no tiene nada de negativo. Quizás el siglo XIX estaba aún demasiado cercano, incluso en 1948, para que la naturaleza levemente arcaica del título surtiera efecto.

Hay más gente que ha oído la música de Bruce Montgomery de lo que la mayoría puede imaginar. Como compositor de todas las películas "Doctor" y de las cuatro primeras "Carry On", su nombre debería ser más conocido de lo que lo es. Sus logros literarios fueron no menos renombrados; su alter ego era Edmund Crispin, autor de historias de detectives, y el Gervase Fen de Raising the Wind, una oficiosa "Carry On", ambientada en un levemente disfrazado Royal College, para la que escribió el guión y la música, y en la que incluso aparecía como director de orquesta. Enseñó música en Oxford en los años cuarenta, donde algunos de sus contemporáneos de college fueron Kingsley Amis y Philip Larkin. A pesar de sus frecuentes incursiones en los estudios cinematográficos, escribió una serie de sustanciosas obras de concierto, incluido un Oxford Requiem coral que merece una audiencia más amplia. El Concertino de 1950 es característico de su lenguaje musical de aquel momento; hay ecos de la tradición inglesa de los cincuenta años anteriores, pero está teñido de realismo de postguerra y de una nueva modernidad que se aparta del lenguaje de la anterior generación de compositores. Podría considerarse a Montgomery como un compositor de talento que quizás desvió su camino y, no ayudado por un alcoholismo cada vez mayor, incapaz de desarrollar todo su potencial. Por otro lado, no todos los compositores logran que su música sea escuchada por millones de personas en todo el mundo, a pesar de que no todos los oyentes sean conscientes del nombre del compositor.

(Traducción: Luis Gago)


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