About this Recording
8.555364 - SPOHR: Music for Violin and Harp, Vol. 1
English  French  German  Spanish 

Louis Spohr (1784-1859): Música para violín y arpa

Louis Spohr alcanzó una gran reputación durante el siglo XIX como compositor, virtuoso del violín, director y profesor. También fue conocido por su carácter recto y noble, como un hombre de fuertes creencias liberales y democráticas que no temía hablar contra la autocracia que florecía en los pequeños principados alemanes de su época. Fue un gran viajero, escribió una amena autobiografía, compiló un influyente método de violín, inventó la barbada, fue uno de los pioneros a la hora de dirigir con batuta y diseñó el método de poner letras en una partitura para que sirvieran de ayuda en los ensayos. Spohr nació en Brunswick el 5 de abril de 1784 y ya siendo un niño mostró su talento para el violín. Cuando tenía quince años entró a formar parte de la orquesta ducal y en 1802 había alcanzado un nivel tal que el Duque consideró que estaba listo para estudiar durante una gira de un año de duración con el virtuoso Franz Anton Eck (1774-1804), que concluiría en San Petersburgo. Un año después de regresar, se le concedió permiso para realizar una gira de conciertos y se hizo famoso de la noche a la mañana con un concierto que ofreció en Leipzig en diciembre de 1804, elogiado con entusiasmo por el influyente crítico Friedrich Rochlitz.

La carrera de Spohr lo llevó enseguida al puesto de director musical de la corte de Gotha (1805-12) y más tarde a los puestos de concertino de la orquesta del Theater an der Wien de Viena, donde hizo amistad con Beethoven (1813-15), director de la Ópera de Frankfurt (1817-19) y, finalmente, Hofkapellmeister en Kassel (1822-1857), donde murió el 22 de octubre de 1859. También encontró tiempo para realizar numerosas giras de concierto, entre ellas a Italia (1816-17), Inglaterra (1820) y París (1821). Como director, Spohr abogó por muchos de los mejores compositores de su tiempo, incluso cuando no comulgaba del todo con su estilo (el ídolo y el ideal de Spohr era Mozart y, al igual que su héroe, Spohr fue también masón).

La riqueza armónica de su música y su dominio de la modulación y el cromatismo fueron muy admirados por sus contemporáneos. Aunque el contenido de sus obras hicieron de él, junto con Weber, un pionero del primer Romanticismo, él se adhirió generalmente a las proporciones clásicas en lo que respecta a la forma. Más tarde, este aspecto clásico de su personalidad pareció pasado de moda a los educados en los sonidos embriagadores de Wagner, Tchaikovsky o Strauss, lo que hizo que perdiera su alto status. Sus mejores obras, sin embargo, permanecieron en el repertorio durante todo el siglo XIX y su ópera Jessonda, admirada por Brahms y por Richard Strauss, entre otros, seguía representándose aún en Alemania hasta que fue prohibida por los nazis por mostrar a un héroe europeo enamorado de una princesa india.

En Gotha, Spohr se enamoró perdidamente de Dorette Scheidler, hija de una de las cantantes de la corte, Susanna Scheidler. Dorette era una brillante arpista y una notable pianista, que hablaba también con fluidez francés e italiano. Cuando la cortejaba, Spohr compuso primero un aria de concierto para la madre y más tarde la Sonata en Do menor para violín y arpa, asegurándose con ello la posibilidad de ver regularmente a Dorette en los ensayos. En su Autobiografía leemos cómo Spohr le declaró su amor a su futura esposa: "Esa tarde tocamos con una inspiración y una simpatía de sentimiento que no sólo nos transportó enteramente, sino que electrizó a la audiencia de tal modo que todos se levantaron espontáneamente y nos abrumaron con sus alabanzas. La Duquesa le susurró algo al oído a Dorette que le hizo enrojecerse. Interpreté esto como algo favorable para mí y en el camino a casa encontré finalmente coraje para decir: ‘¿Tocaremos juntos de por vida?’ Rompiendo a llorar, cayó sobre mis brazos. ¡El acuerdo de por vida quedaba sellado!"

La boda tuvo lugar el 2 de febrero de 1806 y Spohr se dispuso enseguida a indagar más en torno a las potencialidades del arpa y los primeros frutos de sus estudios son evidentes en la Sonata en Si bemol menor, op. 16. Aún había que superar un importante problema técnico; si el violín había de dar lo mejor de sí, eso significaba escribir en tonalidades que eran las peores posibles para el arpa, donde la mayor tensión provocaba a menudo que se rompieran las cuerdas. Spohr (y presumiblemente Dorette) concibieron un ingenioso método para superar esta dificultad. El arpa se afinaría un semitono más baja que el diapasón de concierto y la parte se escribiría en una tonalidad con bemoles. La afinación más grave se traduciría en una tensión menor en las cuerdas y en las tonalidades con bemoles habría que utilizar menos los pedales. La parte de violín se escribiría un semitono más baja que la parte de arpa, en una tonalidad con sostenidos. Así, una parte de arpa en Mi bemol se correspondería con una parte para violín en Re. De este modo Spohr conseguía su sonido más brillante para el violín y, en el caso del arpa, las cuerdas se romperían con menos frecuencia. Por eso Spohr escribió la mayoría de sus obras con arpa en las tonalidades de Mi bemol (o Re) y La bemol (o Sol). La Sonata Concertante, publicada mucho después como op. 113, fue la primera obra en la que aplicó este método.

El desarrollo de la técnica de Spohr puede oírse en nuestras tres sonatas. La Sonata en Do menor oscila estilísticamente entre el clasicismo de Haydn y Mozart y el propio lenguaje musical "más picante" de Spohr. Hay dos movimientos, cada uno de ellos precedido por una introducción lenta que contiene material que se utilizará en las secciones más rápidas. En el segundo movimiento, la música lenta reaparece justo antes del final. La Sonata en Si bemol mayor contiene tres movimientos de grandes dimensiones y el violín, que está en la misma tonalidad que el arpa, pone el énfasis en el lirismo y en las notas mantenidas, permitiendo que el arpa luzca todo su virtuosismo con deslumbrantes escalas y acompañamientos de acordes partidos, alejándose del "estilo pianístico" de la sonata anterior. El primer movimiento está escrito en forma sonata, mientras que el Adagio destaca por la considerable ornamentación y la decoración de filigrana de la parte del arpa. El pegadizo Rondo se abre con un moto perpetuo semejante a una toccata para el arpa. Con la Sonata Concertante op. 113, los dos instrumentos se presentan en un plano de igualdad. La obra se ajusta al modelo y las proporciones de la op. 16, con el hermoso Adagio demostrando por qué Paganini llamó a Spohr "el cantante más sobresaliente del violín". Spohr, sin embargo, siguió incorporando innovaciones en otras obras, componiendo un par de conciertos para violín, arpa y orquesta, y revisando otra sonata compuesta en 1806 como Trío tras incorporar una parte de violonchelo.

Keith Warsop

Presidente, Sociedad Spohr de Gran Bretaña

(Traducción: Luis Gago)

Si ha disfrutado con esta grabación y quiere saber más acerca de la Sociedad Spohr, escriba a: The Secretary, Spohr Society of Great Britain, 123 Mount View Road, Sheffield S8 8PJ, United Kingdom. (E-mail: chtutt@yahoo.co.uk)


Close the window