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8.555870 - TURINA: Piano Trios (Complete)
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Joaquín Turina (1882-1949)

Música completa para trío con piano

Joaquín Turina, hijo de un pintor de ascendencia italiana, nació en Sevilla en 1882. La Sevilla de su niñez y su adolescencia siguió siendo un elemento importante en su vida y su obra. Turina mostró de niño, como cabría esperar, un temprano interés por la música. Estudió en el Colegio del Santo Ángel y recibió sus primeras clases de piano de Enrique Rodríguez, estudiando contrapunto y composición con el director de música de la catedral, Evaristo García Torres. Su padre, aunque sabedor de sus aptitudes musicales, había querido que estudiase medicina, pero se mostró deseoso de dejarle seguir sus inclinaciones y desarrollar sus dotes musicales.

Turina realizó su primera aparición pública como pianista en Sevilla en 1897, cuando tocó la muy exigente Fantasía de Moisés de Thalberg. Entretanto había empezado a escribir música, incluida una composición a partir de versos de Rodríguez Marín, Las coplas de la Pasión. En 1902 se trasladó a Madrid para estudiar piano con José Tragó, llevando con él una ópera de tema bíblico recién compuesta, La sulamita. Hizo su primera aparición como pianista en Madrid en 1903 y el año siguiente se interpretó con éxito su zarzuela Fea y con gracia. La muerte de sus padres lo convenció de seguir el ejemplo de otros músicos de su generación y viajar a París, donde estudió con Moritz Moszkowski antes de ingresar en la Schola Cantorum por recomendación de Isaac Albéniz, que ayudó materialmente tanto a Turina como a Manuel de Falla. Turina estudió en la Schola con Vincent d’Indy, siguiendo asiduamente el curso prescrito hasta 1913. París lo puso en contacto con destacados compositores e intérpretes franceses y españoles, incluido Debussy, cuya influencia en su música fue perceptible. Fue Albéniz quien hizo posible la publicación del Quinteto con piano, Op. 1 de Turina, y la obra fue estrenada en París por el compositor con el Cuarteto Parent. Fue por consejo de Albéniz por lo que Turina se interesó seriamente por el material folklórico español y especialmente por la música de Andalucía.

Los años en París hicieron posible frecuentes viajes de vuelta a España. La procesión del Rocío, una obra orquestal de Turina, fue tocada con éxito en Madrid en 1913 bajo la dirección de Enrique Fernández Arbós y cosechó aplausos similares en París. El año siguiente regresó a España, estableciéndose en Madrid y desarrollando una carrera como pianista, director y compositor. En 1930 fue nombrado catedrático de composición del Real Conservatorio y cinco años después académico de la Academia de Bellas Artes, aunque su conferencia inaugural quedó pospuesta hasta después de la Guerra Civil, durante la cual Turina no escribió nada. En los últimos diez años de su vida escribió relativamente poco, componiendo un número reducido de obras camerísticas y un número mayor de piezas para piano. Murió en Madrid en 1949.

El Trío con piano núm. 1 en Re mayor fue escrito en 1926, triunfando en ese año en el Concurso Nacional español. La obra se publicó con una dedicatoria a la Infanta Isabel de Borbón. El primer movimiento se abre con una introducción lenta en la que el violín y el violonchelo presentan primero un melancólico pasaje descendente, seguido de los ritmos punteados del piano. El Prélude concluye una vez más con violín y violonchelo antes de la atmósfera más luminosa de la Fuga, cuya textura contrapuntística se halla oculta por la más elaborada escritura pianística. El tema del segundo movimiento está confiado inicialmente al violonchelo, al que se une el violín, con un acompañamiento acórdico del piano. El carácter español del material se manifiesta en la primera variación, marcada Allegro moderato, una danza que da comienzo a otras variaciones basadas en ritmos de danza españoles. La segunda versión del tema es un juguetón Andantino mosso. La tercera variación, en un compás irregular de 5/8 y marcada Moderato, está confiada al piano, tras lo cual una cuarta variación trae las notas pulsadas del violonchelo y los sonidos con sordina en el registro más grave del violín, con interpolaciones del piano. La quinta variación, Andantino, es otra danza española que da paso a la reaparición del tema original. El último movimiento, Sonate, ofrece diverso material temático, que en un principio parece prometer un moto perpetuo pronto olvidado en un primer tema de perfil nacional que da paso a un segundo tema contrastante. El primer y cadencioso tema constituye el marco para otro material, incluidas reminiscencias del tema fugado del primer movimiento y un regreso final al comienzo del primer movimiento.

El Trío con piano núm. 2 en Si menor, Op. 76, quedó completado en 1933 y fue concebido al parecer como una colección de tres Nocturnos. Fue dedicado a Jacques Lerolle, el sobrino de Chausson, director de la editorial francesa Rouart-Lerolle, absorbida más tarde por Editions Salabert. El primer movimiento está introducido por tres compases marcados Lento, antes de que se inicie lo que promete ser un Allegro molto moderato de texturas plenas. Aparece un tema secundario más apacible, marcado Allegretto, interrumpido por un pasaje marcado Lento, con un melancólico tema del violonchelo, ampliado por el violín, antes de que la tranquilidad sea reemplazada por el regreso del Allegro molto moderato modificado y el tema secundario. En el siguiente movimiento, en un compás de 5/8 muy español, los dos instrumentos de cuerda ofrecen un rápido acompañamiento a los acordes enfáticos del piano. Esto se ve interrumpido por un pasaje de mayor serenidad antes de que se recupere el impulso hacia delante. El violonchelo, al que se une el violín, realiza una poderosa afirmación inicial en el último movimiento antes de unos ominosos acordes del piano y de que el tema sea retomado por el violín. La atmósfera cambia una y otra vez mientras el movimiento avanza a la manera de un Fauré español, con la formación francesa de Turina y la inspiración rítmica y melódica española siempre perceptibles.

Círculo, Op. 91, descrito como un Trío Fantástico, es una serie evocadora de tres piezas publicadas en 1942. La melancólica quietud de la primera pieza, Amanecer, se vale en un principio del sombrío registro grave del violonchelo antes de que el mundo empiece a despertar mientras la música crece suavemente de volumen y comience el día. La segunda pieza, Mediodía, más abiertamente española por su tema y sus ritmos, sugiere aspectos de ese momento del día, incluida una actividad inusual. El ciclo finaliza con Crepúsculo, con el que regresa gradualmente la tranquilidad.

El Trío con piano en Fa de Turina ha padecido casi un siglo de olvido. Fue escrito en 1904 y es, por tanto, más o menos del mismo período que el Quinteto con piano en Sol menor, Op. 1. Fechado en Sevilla en 1904, el Trío fue estrenado ese año en la Sala Piazza de la ciudad hispalense por el violinista Fernando Palatin, el violonchelista Antonio Ochoa y el propio compositor. En cuatro movimientos, la obra muestra la influencia de la escuela de César Franck, el maestro de Vincent d’Indy, una influencia que Turina pudo al menos modificar tras recibir el consejo de Albéniz para que se dirigiera en busca de inspiración, como él había hecho, a las fuentes nacionales. En la obra de Turina se oye el principio cíclico de estructura utilizado por Franck, con referencias en el último movimiento a lo que ha pasado en los que le han precedido. El comienzo de tintes relativamente sombríos del primer movimiento en modo menor da paso a un material más luminoso, no sin un toque de los salones parisinos de la época. El movimiento lento va solemnemente introducido por los dos instrumentos de cuerda y la música se desenvuelve dulcemente en alternancia inicialmente con el piano antes de que se unan los tres. El animado scherzo está en un compás asimétrico de 5/4 y es un movimiento que rompe ligeramente la atmósfera del movimiento precedente, con su conclusión susurrada que sugiere ahora, al menos, el espíritu de España. El último movimiento, con sus referencias a lo que ha sucedido, se abre en un estilo grandioso y aporta una conclusión enfática al conjunto de la obra.

Basado en material proporcionado por José Luis Turina de Santos

(Traducción: Luis Gago)


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