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8.557049 - BALADA: Cello Concerto No. 2 / Concerto for Four Guitars / Celebracio
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Leonardo Balada (nacido 1933)

Leonardo Balada (nacido 1933)

Concierto para cello y orquesta n. 2 • Concierto para cuatro guitarras y orquesta

 

A mi parecer las dos culturas occidentales más exóticas y de fuerza dramática son la gitano-española y la afro-americana. Ambas reflejan una opresión histórica pero de modo muy distinto. Mientras el texto cantado en el flamenco se expresa generalmente en términos de amor sensual y celos, el negro-espiritual expresa devoción hacia Jesucristo que en realidad es un consuelo por la deseada justicia y libertad. ¿Existe algo más potente que el cante-jondo o el cantar de negro-espirituales?

 

Estas dos culturas forman una importante parte en mi interés por combinar ideas étnicas con sonoridades contemporáneas. Esa tendencia se inició con Sinfonía en Negro-Homenaje a Martin Luther King (1968) en lo que se refiere al aspecto afroamericano y en Homenaje a Sarasate (1975) en cuanto a lo español.

 

Previo mi interés por lo folclórico, mis composiciones reflejaban posturas radicales al denegar la melodía o armonía tradicional. Durante una década mis obras eran resultado de experimentos vanguardistas preponderantes en los años 60, en obras de contenido angular como Guernica, María Sabina y Steel Symphony.

 

En este CD el Concierto para cuatro guitarras y orquesta corresponde al periodo vanguardista. Por otro lado, el Concierto para Cello n. 2 es una expresión del estilo étnico. En mi caso, la etnicidad no es nacionalismo sino internacionalismo por su visión global, no local. En este disco por ejemplo, Celebració hace uso de ideas populares catalanas, mientras en otras obras esas ideas son de origen irlandés, mejicano, latón o norteamericano. Estilísticamente, por la misma razón que Manuel de Falla o George Gershwin hacían uso de las técnicas impresionista del momento, mi etnicidad refleja las maneras vanguardistas que se desarrollaron a mi alrededor.

 

La cuarta de mis obras, Passacaglia parece señalar una nueva dirección en mi forma de componer, hecho que todavía no tengo completamente claro en mi mente. Se podría identificar en términos de transformación metafísica de la naturaleza misma del material compositivo. ¿Acaso sea eso resultado de mi afinidad con el surrealista, la influencia de algunos años memorables de colaboración en Nueva York con Salvador Dalí? Cuando tengo presente mis últimas composiciones adivino una tendencia muy clara. En Passacaglia una passacaglia clásica se transforma en un popular pasacalle español. En Prague Sinfonietta la música, que comienza como la Sinfonía Praga de Mozart, se convierte en una sardana, la danza nacional de Cataluña. Symphony n. 5-American comienza dramáticamente con un lenguaje vanguardista y concluye con una danza folclórica Norteamericana. Si me entiendo a mí mismo diria que estoy en una nueva encrucijada en la que se juega con la mismísima naturaleza metafísica de la música.

 

Leonardo Balada

 

 

El Concierto para cello y orquesta n. 2, ‘New Orleans’ (2001), en dos tiempos (I- lamento-, II-swinging-), es en el estilo que Balada ha practicado durante las últimas tres décadas. Esencialmente es una simbiosis de ideas étnicas con técnicas vanguardistas, procedimiento muy común hoy en día y en el que Balada ha sido pionero. En este concierto su estilo presenta una combinación de ideas melódicas y armónicas afro-americanas con “tone clusters”, procedimientos aleatorios y texturas. El primer tiempo es lento y lírico, inspirado en cantos espirituales negros. El solista se expresa como si un afro-americano cantara, introvertido, triste e intensamente dramático. El segundo tiempo es virtuoso tanto para el solista como para la orquesta. Aquí los ritmos de jazz aparecen de modo danzante, de manera brillante y extrovertida. El concierto se compuso en el 2001 y su estreno fue a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín en el 2002 dirigida por Rafael Frúhbeck de Burgos siendo el solista Michael Sanderling a quien la obra está dedicada.

 

El Concierto para cuatro guitarras y orquesta (1976) es una de las cuatro obras que Balada ha compuesto para guitarra y orquesta. Nació de un cuarteto de cuerdas titulado Apuntes (1974), una suite de ensayos con sugerencias geométricas. En realidad estos cuatro conciertos abarcan tres periodos estilísticos de Balada. Mientras el Concierto n.1 (1965) corresponde al primer periodo, de carácter neoclásico, Persistencias-Sinfonia Concertante para guitarra amplificada y orquesta (1972) y Concierto para cuatro guitarras corresponden al segundo, su periodo vanguardista. El cuarto concierto, Concierto Mágico (1997) (Naxos 8.555039, corresponde a su tercer periodo en el que ideas étnicas se combinan con sonoridades contemporáneas.

 

El Concierto para cuatro guitarras consta de tres tiempos y su contenido es abstracto. El primero consiste de una estructura canónica que crea estratos con líneas cromáticas y repeticiones mecánicas que nos recuerda las construcciones barrocas. En el segundo las guitarras interpretan exclusivamente armónicos y las cuerdas y percusión aguda contribuyen a un efecto delicado que recuerda una gran cajita de música. En el tercero uno encuentra estruturas repetitivas con armonías y ritmos de evolución constante. El concierto fue compuesto por encargo del Cuarteto Tarragó quien hizo su estreno con la Orquestra Ciutat de Barcelona en 1977 dirigida por Antoni Ros Marbá.

 

Tal como sugiere el título, en Celebración (1992) se le da a la composición un carácter de acontecimiento, en este caso historico, al celebrar el milenario de Cataluña. La obra se inicia con una simple idea de color medieval presentada por un violoncelo y un contrabajo. Pronto aparecen en las maderas células melódicas extraídas de temas populares catalanes de forma acumulativa que se combina con la previa idea medieval. Ello nos lleva a la parte central y principal de la obra que a modo de moto perpértuo virtuoso desarrolla aquellas ideas hasta el final. A lo largo de la parte central aquellas células populares del comienzo se han transformado en material ya no étnico sino contemporáneo y universal, bajo el impulso de una actividad motora que podría recordar tanto el barroco como el minimalismo contemporáneo. El estilo de Balada en Celebración refleja la suma de varias técnicas y procedimientos. Asi,el concepto desarrollado por Balada que podria llamarse de metamórfosis conlleva la unión de escrituras diatónicas, politonales y hasta atonales; los sonidos de clusters van hermanados a los triádicos; las texturas densas se asocian a pasajes transparentes. En un artículo dedicado a Balada y aparecido en el New York Times el ensayista apuntaba:

“Balada vivió en Barcelona...en donde viejas callejuelas convergen en modernas avenidas...su música refleja lo antiguo y lo nuevo... melodía simple, triadas, lo mismo que clusters y texturas a lo Varese”. Celebración fue compuesto por encargo de la Generalitat de Catalunya y el Banco Bilbao-Vizcaya para conmemorar el milenio de Cataluña. Su estreno tuvo lugar en Barcelona en 1992 por la Orquesta Sinfónica de Praga dirigida por Jir˘i Be˘lohlavek..

 

En Passacaglia (2000) la forma musical barroca que titula la obra, una línea melódica que se repite constantemente, es presentada de manera sumamente libre y surreal. El tema inicial, tres notas de carácter solemne, se transforma paulatinamente en un tema de carácter popular. Algo similar acontece con la música misma la cual parte de una elaboración un tanto dogmática y llega a un popular pasacalle español, simple y directo. En verdad, la passacaglia barroca europea surgió del pasacalle español. En esta obra sin embargo, se invierte esta secuencia. La Passacaglia fue compuesta para el V Concurso Internacional de Cadaqués de Directores de Orquesta. Después de su estreno dirigido los concursantes (2000), el estreno de facto lo dirigió Neville Marriner en Madrid en 2003.


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