About this Recording
8.557343 - BALADA: No-res / Ebony Fantasies
English  Spanish 

Leonardo Balada (b. 1933)
No-res • Ebony Fantasies

Todo comenzó en mis años de juventud en un suburbio de Barcelona, Sant Just Desvern, un encantador pueblo, y desde entonces mi afición por el canto coral aumentó de manera extraordinaria. Junto con un grupo de idealistas amigos formaba parte de una agrupación coral, el “Orfeó Enric Morera”, en donde se cantaba música clásica y de inspiración folklórica catalana. Formar parte del “orfeó” era a su vez un acto de rebeldía contra el opresor régimen del general Francisco Franco quien había prohibido la prensa libre y otras formas de libre expresión. Pero el políticamente astuto general no reprimiría las actividades de los coros populares que servían de válvula de escape para los jóvenes opuestos a su régimen.

El Ave verum Corpus de Mozart fue para mí una extraordinaria revelación, así como las “sardanas” corales de Enric Morera. Cuando una década después estaba ya en control del oficio compositivo, componer cantatas era el medio de expresión favorito. María Sabina (1969) para narrador, coro y orquesta fue el primer intento coral, en este caso en colaboración con el escritor español Camilo José Cela quien obtendría el premio Nóbel dos décadas después. El dramático texto accionó mi imaginación musical. Esta obra corresponde a mi periodo vanguardista de los años 60, abstracto pero expresivo. A esta obra le siguió Las moradas (1970), cantata con texto de Santa Teresa de Ávila, y No-res (1974), todas tratando temas filosóficos y del mismo periodo estilístico. Siguieron otras dos obras corales: Torquemada (1980) –basada en la inquisición española– y Ebony Fantasies (2003). Esta última se distingue de las otras obras corales por el uso de elementos folklóricos, en este caso Negro-Espirituales. El uso de ideas folklórico-étnicas en mis composiciones comenzó ya en las obras orquestales Sinfonía en Negro-Homenaje a Martin Luther King (1968) y especialmente en Homenaje a Casals y Sarasate (1975). Las composiciones posteriores siguen generalmente esta trayectoria, es decir representan la simbiosis entre las ideas étnicas y la vanguardia. Pero mis juveniles experiencias con el modesto Orfeó Enric Morera no concluyeron aquí. En todas mis óperas –Zapata, Cristóbal Colón, La muerte de Colón y Faust-bal– la participación coral es de primordial importancia.

Compuse No-res (tragifonía para narrador, coro, orquesta y sonidos electroacústicos) en 1974. A los que no creemos en el más allá, nos caben dos reacciones ante la muerte de un ser querido: aceptar o protestar. Opté por la segunda a raíz de la muerte de mi madre en 1971 tras una enfermedad espantosa. No-res es el producto de esa protesta que a su vez intenta encontrar una serie de respuestas a preguntas filosóficamente incontestables.

El escritor francés Jean Paris se brindó a escribir el texto de la obra tras conversaciones en las que coincidimos en el punto de mira general de la cantata. Su madre también había fallecido en circunstancias parecidas a la mía.

No-res consta de dos partes. En la primera se hace descripción –y constancia– del hecho de la muerte. Ella acontece no sólo en el hombre y animales, sino también en vegetales, en las cosas, en las acciones. Reflejando su absoluta universalidad, el poeta utiliza citas de varios poetas de todo el mundo en numerosas lenguas e incluso en breves momentos lenguas de su propia invención. La música participa en la constatación de la muerte no solamente con su implícito carácter trágico, sino también con su visión metafísica. La obra comienza con el aullido del lobo que seguidamente el coro imita. A través de la orquesta y los recursos electroacústicos, la impresión de terminación es absoluta. Existen elementos de origen extra-musical, como la rotura de cristales, rebotes lánguidos, crujir de árboles, además de otros puramente musicales, todos con una visión de fin. En uno de aquellos instantes, un sinnúmero de animales contribuyen con sus ruidos innatos a la sensación de absurdidad que es el fatal curso de nuestra existencia. En contraste, y hacia el final de esta parte, utilicé algunas de las frases pronunciadas por mi madre poco antes de su muerte. Al término de esta parte, los intérpretes permanecen congelados en posiciones espontáneas de inmovilidad total. Es como una gigantesca escultura, es el fin de todo.

La segunda parte es en inglés y de creación literaria exclusiva del poeta. Se traducirá sistemáticamente a la lengua del lugar en donde se interprete la obra. Ahora la situación cambia radicalmente. Es un grito arrollador, una protesta contra los “tabú” que pretenden ocultarnos una realidad inexorable y en el que la existencia o justicia de Dios se pone en entredicho. La música no tiene referencias extra-musicales como en la primera parte sino que es abstracta, directa y efectiva.

Concluí la obra provisionalmente en 1974, efectuando revisiones posteriormente, y pertenece a mi periodo vanguardista. Su estreno tuvo lugar en 1997 por la Orquestra Sinfónica de Barcelona i Nacional de Catalunya con el Coro Nacional de España dirigidos por Lawrence Foster. No-res ganó el premio internacional de composición “Ciudad de Barcelona”. Está dedicada a la memoria de mi madre.

La cantata Ebony Fantasies para coro y orquesta, en cuatro movimientos, se basa libremente en cuatro cantos espirituales negros. La obra no es un simple trabajo de armonización de esas melodías, sino que basada en ellas y en su letra, constituye una creación autóctona, modernista y distinta de lo que se pueda esperar habitualmente del tratamiento de materiales afroamericanos. Si bien las melodías están presentes, no siempre lo están de manera directa y obvia. Muchas veces la música se concibe de forma aleatoria o en texturas en lugar de líricamente, y las armonías incluso pueden tener función percusiva y no de simple soporte. Esas armonías pueden ser tan contrastantes entre sí como un “cluster’ y una tríada. Ebony Fantasies fue compuesta en 2003 y tiene una duración aproximada de 22 minutos.

I “Nobody knows the trouble I’ve seen”: Este movimiento es de carácter brillante y en su diseño encontramos estratos en texturas mecánicas y ritmos irregulares. II “I got a crown”: Aquí, la melodía aparece solamente en la orquesta. El coro ejecuta notas cortas en líneas abstractas y verticales. III “Were you there?”: Este movimiento viene a ser como un mormullo lejano, casi un callado diálogo entre el coro y las cuerdas. IV “War no mo’”: Como contraste, aquí todo es rítmico y brillante.

Leonardo Balada


Close the window