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8.572220 - BLANCAFORT, M.: Piano Music, Vol. 5 (Villalba) - Nocturnes / Hommage a Faure / Peces petites per a mans menudes / La verge de Palau Solitar
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Manuel Blancafort (1897–1987)
Cinc Nocturns • Hommage à Fauré • La verge de Palau Solitar
Tres consejos de Turina • Elegia • Peces petites per a mans menudes

 

A Frédéric Gevers, i. m.

El período de la Guerra Civil Española (1936–1939) y su durísima posguerra provocaron un cambio radical en la vida de Manuel Blancafort. Con la llegada de las nuevas tecnologías la fábrica de rollos de pianola tuvo que cerrar y Blancafort se vio obligado a agudizar el ingenio para poder mantener a su numerosa familia. Optó, en primer lugar, por montar una pequeña fábrica de productos de belleza a la que llamó “Perfumes Blancaflor” y que instaló en el domicilio familiar de La Garriga. En ella trabajaron algunos de sus hijos elaborando lápices de labios y otros cosméticos mientras él lo organizaba todo desde Barcelona, donde se escondía de posibles represalias antiburguesas. Posteriormente, acabada la guerra, toda la familia se trasladó a Barcelona y Blancafort entró a trabajar en la compañía de seguros “La Sudamérica”, de la que llegará a ser director del ramo de transportes. Al cabo de los años abandonaría dicho puesto para terminar su vida laboral en la Editorial Ariel ocupándose de la revista “Acero y Energía”, destinada a los ingenieros.

Todos estos años de horarios restrictivos y ocupaciones que lo agobian no le dejan mucho tiempo para la composición. Se aleja de la vida musical pública barcelonesa, reanudada tras la contienda bélica a principios de los años cuarenta, frecuenta algunos salones privados donde se toca obra suya y se relaciona con intérpretes fieles a su música como los pianistas María Canals y Ricard Viñes o el compositor, violinista y director Eduard Toldrà. El poco tiempo del que dispone prefiere dedicarlo a componer y, a pesar de su retiro mundano, es un hombre cada vez más reconocido. Hasta el final de su vida obtendrá numerosos premios, encargos y distinciones institucionales que lo situarán en el primer plano del ámbito musical español.

En cuanto a su producción musical, no deja de sorprender que sea precisamente durante estos años, poco propicios a la creación, cuando escriba grandes obras orquestales y camerísticas. Su obra pianística se resiente de ello y, tras los cinco nocturnos y algunas obras breves, su producción para piano decrece notablemente.

Su empuje creador debe afrontar, además, nuevas circunstancias vitales que lo privan de su mayor fuente de inspiración: “En 1939 se acabó para mi el inmenso beneficio de un contacto permanente con la naturaleza”; y con la llegada de la vejez exclama: “Ahora mi pensamiento está enmohecido, no avanza, permanece encallado. Soy como un pájaro sin personalidad con las alas cortadas”. De lo exterior a lo interior, su música va a sufrir un profundo cambio y en ella el reflejo de lo visto se vuelve reflejo de lo vivido.

Los Cinc Nocturns (Cinco Nocturnos) son un claro ejemplo de esa transformación. Los dos primeros, escritos en 1930 y 1931 respectivamente, expresan todavía ese apego a la contemplación de la naturaleza. La ambigüedad tonal del primero nos sitúa de lleno en la noche donde la oscuridad equivoca las formas, mientras el segundo, con sus claroscuros, recuerda su juvenil pieza La lluna brilla (La luna brilla), de Notes d’antany (Notas de antaño, Naxos 8.557332, vol. 1). Con el tercer y quinto nocturnos, de 1940 y 1941, se inicia esa etapa más abstracta, menos sensorial, y el carácter agitado y tumultuoso de la música plasma los años convulsos que el compositor acaba de vivir. Escrito posteriormente, el cuarto nocturno, de 1942, se inscribe en esa misma línea conceptual. En su origen, esta obra debía ser la primera de sus Estudis d’expressió (Estudios de expresión), más tarde quiso iniciar con ella un ciclo de Peces espirituals (Piezas espirituales) pero finalmente, tras descartar ambas ideas, la incluyó en sus nocturnos. El tono de la pieza refleja ambos aspectos primigenios: expresión y espiritualidad. Tales avatares muestran, asimismo, la génesis del volumen completo de los cinco nocturnos. Sólo los dos primeros llevan ese título específico de modo que, respondiendo a un encargo hecho por la Asociación Catalana de Compositores creada en 1974, Blancafort añadió tres piezas más independientes en su concepción original pero complementarias dentro del conjunto.

Hommage à Fauré (Homenaje a Fauré) es una obra escrita ‘à la manière de…’ y en ella se imita el estilo del compositor francés con un discurso melódico continuo y una predilección por la modulación enarmónica (recurso de escritura por el que una misma nota conduce la música por tonalidades distintas).

Las 2 Tonades (2 Tonadas) forman parte de un ciclo previsto de tres tonadas que Blancafort concibió en 1943 y del cual la Tonada sentimental, segunda del grupo, no se ha podido localizar ni identificar a día de hoy. La palabra Tonada hace referencia en este caso a la melodía de una canción y de este modo la Tonada ingènua (Tonada ingenua) utiliza una melodía de marcado carácter inocente e infantil mientras Tonada intermitent (Tonada intermitente) presenta su melodía de tres modos distintos que reaparecen entrecortados, de ahí su título, por una sección monótona y repetitiva.

La música destinada a acompañar la Sardana (baile tradicional catalán de origen sardo) suele escribirse para un conjunto instrumental llamado Cobla formado habitualmente por una trompeta, un trombón, un fiscorno, un contrabajo e instrumentos peculiares típicamente catalanes como el flabiol, el tible, la tenora y el tamboril. La estructura de la Sardana responde a dos tipos de pasos o tirades llamados curts (cortos) y llargs (largos), que se alternan sucesivamente entre 7 y 10 veces y que se acompañan con un ritmo binario a 2/4 o 6/8. Para su composición Blancafort acostumbraba a realizar una primera versión sintetizada para piano. Muestra de ello son la Sardana simfònica (Sardana sinfónica), cuyo título hace referencia a un desarrollo y unas dimensiones poco habituales, y La verge de Palau Solitar (La virgen de Palau Solitar), basada en la canción popular catalana La Mare de Déu (La Madre de Dios) para los pasos cortos y los Goigs (Gozos) de Santa Maria de Palau Solitar para los largos.

Obsessió (Obsesión) representa la última obra pianística de madurez de Blancafort y su inquietante música parece hacerse eco de su juvenil obra Cants íntims I (Cantos íntimos I, Naxos 8.557333, vol. 2), de 1919, cuya quinta pieza lleva el epígrafe “queixant-me amargament” (quejándome amargamente).

Tres consejos de Turina está escrita sobre la base de tres obras anteriores reelaboradas de forma distinta: Paraules de queixa (Palabras de queja, de 1917), para el nº I, Arietta-confidència (Arietta-confidencia, de 1915), para el nº II, y Sense títol-Allegretto grazioso (Sin título-Allegretto grazioso, de 1916), para el nº III (Naxos 8.557332, vol. 1). Las tres partes de la obra fueron escritas en 1983 bajo el impulso reconfortante de tres consejos que recibe del compositor español Joaquín Turina en una carta fechada en 1929. En ella, tras mostrarle su apoyo (“Me parece muy bien la vía que usted sigue”), le insta a perseverar “en la claridad y sencillez de su estilo” y a seguir “fiel a sí mismo”, rechazando “influencias perturbadoras”.

A los 85 años, Blancafort rinde homenaje, con su Elegia (Elegía), a Frederic Mompou, su “dilecto amigo” según reza la dedicatoria. Se trata de una partitura de tintes fúnebres salpicada de imágenes retrospectivas sobre la que planea una clara premonición: “De entre los compañeros, tú y yo los más viejos: únicos supervivientes del siglo pasado. Ahora la vida ya quiere escapársenos”.

Efectivamente, la muerte le impidió completar su último proyecto pianístico, Peces petites per a mans menudes (Piezas pequeñas para manos menudas), dedicado a sus nietos, con el cual pretendía, quizá, retratar musicalmente a cada uno de sus hijos. Los primeros esbozos del álbum llevaron los títulos Fulles infantívoles (Hojas infantiles) y Pàgines retroactives (Páginas retroactivas), lo que pone de manifiesto la intención de reunir, además, un grupo de pequeñas miniaturas musicales características de la vida infantil. En una de esas últimas páginas pianísticas escribió: “Clou els ulls, gira la vista temps enrera” (“Cierra los ojos, vuelve la mirada atrás”).


Miquel Villalba

 

La Fundación “Manuel Blancafort”

Este excelente disco compacto culmina la integral de la obra para piano de Blancafort, cuya génesis se puede considerar, en cierto modo, paralela al nacimiento de la Fundación “Manuel Blancafort”. Cuando en el 2001 el pianista Miquel Villalba se interesó por la obra del compositor, sus descendientes facilitaron el acceso a la revisión de sus manuscritos, que estaban en proceso de donación a la Biblioteca de Cataluña. Su esfuerzo en la recuperación de las partituras no publicadas ha hecho posible que esta segunda integral casi duplique en extensión la primera realizada en 1997 por Antoni Besses. La envergadura del proyecto iniciado por Villalba y la necesidad de mantener la labor de recuperación, conservación y difusión del legado del compositor motivaron a los descendientes a crear en el 2003 la Fundación “Manuel Blancafort” (www.manuelblancafort.org).


Sergi Blancafort y Xavier Calsamiglia


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