Classical Music Home

Welcome to Naxos Records

Email Password  
Not a subscriber yet?  
Keyword Search
 in   
 Classical Music Home > Naxos Album Reviews

Album Reviews



 
See latest reviews of other albums...


José Sánchez Rodríguez
Ritmo, December 2014

Anton Bruckner es quizá el compositor con el que mejor se puede medir el talento (¿un tanto sobrevalorado?) de Christian Thielemann. A pesar de ello no se acaba de percibir un estilo verdaderamente diferenciador en sus versiones, incluso en algunas que, como esta Octava Sinfonía, pueden ser calificadas de notabilísimas. Thielemann posee un conocimiento certero del estilo, del sonido bruckneriano, de su lógica estructural, pero sin que de ello se derive un concepto unitario y plenamente maduro aún, a pesar de logros aislados como la Quinta Sinfonía (DG); no podemos decir lo mismo de las plúmbeas Cuarta y Séptima Sinfonías en DVD con la Filarmónica de Múnich (C Major), parte de un ciclo que ha quedado postergado tras su marcha del conjunto bávaro. La interpretación que recoge esta toma, tomada en junio de 2012 en la Semperoper con magnífi co sonido e irreprochable realización de Henning Kasten, raya a gran altura y se anuncia como el primer eslabón de un nuevo ciclo integral con la Staatskapelle de Dresde, orquesta cuya titularidad estrenaba aquella misma temporada. La Staatskapelle luce ese sonido distintivo, más aterciopelado que poderoso, de una rotundidad medida y genuino acento germánico, con mención especial para su milagrosa sección de cuerdas.

Con la edición Haas de 1939 en los atriles, como también hicieran Wilhelm Furtwängler o Herbert von Karajan, Thielemann dirige a la Staatskapelle de Dresde con empatía, por encima de una técnica de batuta un tanto imprecisa, lanzándose a una lectura que, al menos en lo que toca al primer movimiento, y dejando a un lado la perfecta exposición, no apura la línea dramática con la rotundidad que debiera. Muy canónico el Scherzo, pródigo en reguladores, y con un lírico Trío sin excesiva delectación; ritenuti fi nal algo pasado de rosca. El Adagio goza de un cuidadoso modelado, sabedor Thielemann de que está ante algo muy grande. No resulta siempre igual de emotivo: el pulso acusa alguna irregularidad y la insistencia en retener el tempo acaba restando algo de naturalidad al gran clímax, innecesariamente enfatizado. Expeditivo y sin retórica el Final (salvo la estirada coda), dentro de una idea algo genérica alejada del genio visionario de otros maestros: esta música da para más. © 2014 Ritmo





Naxos Records, a member of the Naxos Music Group